Un nuevo día se ha asomado en la vida de cada ser que vive. El amanecer es brilloso y no hay nubes en un cielo despejado. La tierna luz de comienzo de día se posa en los cuerpos de todo que se deja, y parece que será un día esplendoroso.
La mañana empieza algo diferente para Remy que pasa por Michelle para la escuela, y se rompe un récord. Remy se levanta temprano dos semanas seguidas por primera vez. Y Michelle se despierta tarde... por vez primera.
Ya con un gran retraso, los dos, corren despavoridos hacía la escuela intentando evitar llegar tarde y no solo ellos, también Eduardo se une a su carrera. Como en el primer día de clases no son los únicos.
Por fin llegan al aula antes de que el profesor entrante llegara. Y la clase es "literatura".
Haciendo un poco de memoria, Michelle, le recuerda a Remy que para inscribirse en el concurso de novela, deberá hacerlo con el profesor. La noticia sorprende a Eduardo.
- ¡¿Entraras al concurso de literatura?!
Un Eduardo confuso. No sabe si este es su amigo Remy. Al que siempre hay que empujar a hacer algo nuevo y con casi nulo éxito.
- Lo haré... –confirma Remy-
- Entonces te deseo suerte con Lorgia... –como sentencia expresaba Eduardo-
- ¿Quién es Lorgia? –pregunta Michelle sin saber quien es-
Eduardo comenta que es la chica que gana la mayoría de los concursos académicos del plantel y que incluso va en el mismo grupo que ellos. Michelle se sorprende de que Remy no lo sepa.
- ¿No lo sabias? –cuestiona Michelle-
- La verdad es que no...
Confundido Remy ignora todo sobre ella. Y no se angustia o preocupa, algo raro en ese muchacho.
¿Y hablábamos de egocentrismo?
Esa chica parece un gran reto, según Michelle. Pero da ánimos a Remy para seguir.
El maestro entra al aula, y todos guardan silencio y toman asiento. Michelle comenta que es el momento de que le diga al maestro del concurso, Remy dice que no es el mejor momento y como de costumbre y por mala suerte, el maestro le dice.
Como siempre distraído señor Bazán... –se dirige a Remy-
Por segunda vez en la semana sucede lo mismo; muchas veces se diría torpeza es la razón de que Remy quede tan mal parado ante los profesores o suerte será, azar tal vez.
- ¿De que hablaba señor? –interroga el profesor-
Remy se ve obligado a decir el porqué para salir bien librado. No se lo piensa mucho y con una naturalidad desconocida para el así lo hace.
- Sobre pedirle registrarme en el concurso de literatura de este año. –explica él-
Le salió así... como si nada. Con el rostro inexpresivo algo tan distinto a él.
El profesor ríe irónicamente por la sorpresa y expresa con indiferencia.
- Su gramática y ortografía no es del todo buena... señor Bazán. –el profesor, con la frialdad conocida cruza sus brazos y da un par de pasos lentos pero decididos hacía Remy- Pero sería una arbitrariedad mía negarle el registro.
De pronto una nube se cruzó en la mañana que comenzaba resplandeciente y nubló la luz del salón; el rostro inflexible del profesor pareció cambiar por un momento.
- Se que no me lo tomara en serio; pero le aconsejaría ahorrarse una humillación pública. –alzó la barbilla sin dejar de mirar al joven solicitante- Es su decisión.
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Promesas Rotas
RomanceHay personas que aprenden a hacerse invisibles para sobrevivir. Remy Bazán es una de ellas. En el último rincón del salón de clases, un chico que escribe lo que no puede decir ha construido muros tan altos que ya ni él mismo recuerda cómo se ve el m...
