Capítulo 07

917 165 8
                                        

—Eso es todo por hoy, hasta la próxima.

El maestro había dado por finalizada la clase vespertina y el timbre había sonado.

Pero Hongjoong ni siquiera se percató de eso.

—Hong, ¿quieres dejar de estar en las nubes? ¡Que me voy ya!

Solamente le gruñó en asentimiento al australiano, quien giró sus ojos saliendo del salón abrazando solamente el brazo de Lee, quien no mencionó ni una palabra ya que quería darle su espacio a Kim.

Finalmente el pelirrojo salió del aula, con los ánimos por el suelo y mirando el mismo. Escuchando como una voz lo llamaba, salió de su trance, notando que San lo estaba esperando.

—¡Joonggie! Esto es para ti —le dijo pasándole una carpeta con los informes de su club.

—Gracias.

—Hoy hay una entrevista en el club. Pásate para ayudar, ¿okay?

—Está bien.

Alarma encendida. Kim Hongjoong no estaba bien.

—¿Ha pasado algo...? —preguntó instantáneamente al percatarse del ánimo de su amigo, preocupándose en menos de un segundo.

—¿Hm? Oh, pues es que... Nah, olvídalo, no es nada.

—Bueno, enton- ¡Madre santa! —el rubio se llevó una mano al pecho al notar que un chico estaba parado detrás de el pelirrojo sin decir alguna palabra, como si hubiese aparecido de la nada —. ¿Y este chico detrás de ti es...?

Kim se volteó y abrió bien los ojos al ver que Mingi estaba detrás de él, pero antes de poder mencionar alguna palabra, el chico sujetó su brazo y lo arrastró por el pasillo.

—¡Eyeyeyeye!

—Ven.

—¡Hong! ¡¿Estás bien...?! —gritó Choi desde la lejanía, viendo cómo el menor arrastraba al de lentes rápidamente.

—Eh... ¡Sí, sí! ¡Es que me ha surgido algo! ¡Ya hablaremos esta noche!

El mayor se despidió rápidamente pero Song nunca detuvo sus pasos, y solamente soltó al pelirrojo al llegar al aula de música de siempre, dejándolo en la puerta mientras que él se acercaba al piano.

—¿Qué planeas? —preguntó desubicado, aún molesto por la actitud que había tomado el chico al mostrarle los clubes.

Sin recibir una respuesta, con sus ojos siguió cada movimiento del más alto, quien una vez tomó asiento en la silla del piano lo miró, su contacto visual era fuerte y no se desviaba por nada, y al cabo de unos segundos cerró los ojos, comenzando a tocar ágilmente las teclas monótonas del instrumento.

La misma melodía de esa noche hacía eco dentro las cuatro paredes, y cautivado por el fino sonido, Kim se acercó al castaño, sentándose en el pupitre más cercano.

—Ah... Tocas muy bien. Entonces, ¿por qué te has puesto así esta mañana? —preguntó con curiosidad, dando su mejor intento para entender a su menor.

—Mi madre me enseñó.

Las palabras de su asesora resonaron en su cabeza, sabiendo que se estaba metiendo en algo bastante personal y que de seguro el chico no quería hablar, pero sorprendiéndolo, Mingi siguió hablando.

—Ella ya ha fallecido. No me interesa estar en ningún club, esto es algo que quiero hacer por mi mismo... Así que... perdona por lo que ha pasado hoy.

No supo el por qué las palabras del castaño aliviaron todo su interior, pero ahora se sentía extrañamente tranquilo.

—¿Me has traído aquí solo para eso?

—No quería que me malentendieses... ni que te quedarás enfadado conmigo.

—Desde luego... —Hongjoong volvió a sonreír y se levantó, acercándose a Song y empujándolo un poco para sentarse en el banco —. Vamos, hazme un hueco. Fui a clases de piano durante un tiempo... pero hace mucho que no toco. Ya se me ha olvidado casi todo. Todavía me acuerdo algo de "Memorias de la infancia". Una vez me la puse como tono de alarma para el despertador... Me gustaba mucho, pero oírla día a día acabo siendo una pesadilla.

No sabía por qué de la nada había comenzado a contar su vida, pero había algo en Mingi que lo empujaba a ser sincero todo el tiempo aunque él no se lo pidiera. Era conmovedor sentirse así con alguien después de tanto tiempo en soledad... Pero a la vez sentía miedo... y mucho.

Hongjoong comenzó a tocar torpemente las teclas, siendo regañado luego por el menor.

—Te has equivocado.

Song tocó la partitura como la era correctamente, asombrando a su mayor.

—¡Woah! ¡Qué genial! Espera, creo que ya me acuerdo cómo era.

El de gafas comenzó a tocar adecuadamente la canción, comenzando inmediatamente un dueto con el más alto, volviendo la melodía a una más interactiva y divertida.

Miró de reojo al chico a su lado, encontrándose con el rostro apacible del castaño, provocándole una gran risa que resonó en todo el salón.

—¿De qué te ríes? —preguntó curioso el menor.

—Ya sabes lo que dicen tus compañeros de ti... ¡Si supiesen que tocas el piano! ¡Volverías locas a las chicas! ¡Compensaría esa falta de ternura que tienes!

—¿Por qué tocaría para ellas? No me interesan.

—Jaja, entonces me siento honrado de tener este privilegio.

Entonces Mingi miró al pelirrojo, sonriendo por lo bajo al notar que su mayor sonreía.

Ese chico estaba entrando a su vida, y él no tenía ni la menor idea.



-ˋˏ✄┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈

QUE ME ARROLLARON CON UN CAMIÓN DE TAREAS

Creo que comenzaré a actualizar los fines de semana porque al parecer mis profes lo único que saben hacer es dejar trabajos, así que cada vez que tenga tiempo libre vendré a actualizarles

Gracias a todas las personitas que siguen esta historia y que me apoyan, de verdad espero que les vaya gustando

¡Volveré mañana con más capítulos!

Lindo fin de semana ~

- Ren 💛

Here U Are | minjoongDonde viven las historias. Descúbrelo ahora