❝ Él era Kim Hongjoong, y estaba en su segundo año de la universidad.
De repente una voz apareció detrás de él.
Y justo como en un cómic...
Aquel día se topó con alguien que se volvería muy especial para él. ❞
⤷ minjoong (Song Mingi x Kim Hongjoong)...
Mingi bajaba las escaleras del instituto revisando por octava vez su chat con el pelirrojo, releyendo una y otra vez la leyenda que había básicamente marcado el fin de su reciente amistad con su mayor.
Un suspiro salió desde su garganta cuando una voz conocida lo llamó a sus espaldas.
—¡Mingi! ¡Vayamos juntos a clase!
—De acuerdo.
Choi Jongho se había vuelto un tanto cercano desde el día en que lo ayudó a escapar de su otro compañero de cuarto, el cual no le daba buena espina.
Al menos por unos momentos lograba distraerse un poco de sus difusos pensamientos.
—¿Y si nos pasamos por el super después de clases? —preguntó el más bajito.
—Okay.
Todo parecía ir tranquilo por esos momentos, pero como si el destino no estuviese de su lado, unas risas en los escalones del piso inferior hizo que su estómago volviese a molestarle.
Aquel grupo de amigos subían las escaleras, teniendo que chocar sus miradas ya que les fue inevitable.
Song miró con atención las facciones de Hongjoong, mientras que este trató de evadir los orbes oscuros del menor en cuanto los encontró.
—Oh, ¡Hongjoong-hyung, buenos días! —saludó alegremente Choi.
El chico de gafas los pasó de largo, y una vez estuvo unos escalones más arriba que sus menores, con desganó se giró hacia Jongho.
—Buenos días.
Su sonrisa no había sido brillante como siempre, sus ojos eran decorados por unas leves ojeras y se notaba más pálido de lo normal, cosa que no pasó desapercibida por Mingi, quien no logró articular ninguna palabra en ese instante, ni cuando su mayor se perdió entre su campo de visión.
—Que extraño. ¿Por qué tendré la sensación de que estaba más distante de lo normal? —le comentó el más bajito a Song.
—Jongho.
El mencionado pegó un brinquito en su lugar al escuchar su nombre por primera vez desde los labios del castaño, ya que pensaba que jamás escucharía a aquel chico llamándolo en ningún caso.
—¿Cuál suele ser... la razón por la que alguien te bloquea?
—¿Eh...?
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—Woah, nunca pensé que vería a Mingi desatendiendo una clase...
Si era sincero, Jongho últimamente había estado aún más al pendiente de aquel chico, ya que últimamente el mismísimo Song, que al comienzo ni le dirigía la palabra, ahora solía acompañarlo hasta a la cafetería, cosa que le alegraba ya que siempre había creído que era un buen chico.
Decidió recorrerse a la banca siguiente a donde estaba el castaño, para así sentarse a su lado.
—Hey... Mingi... —susurró ganando la atención del más alto —. ¿Sigues alterado por lo de esta mañana? No te preocupes tanto, seguramente haya sido por error... No tienes por qué enfadarte.
—Pero no me ha vuelto a agregar.
—Pues... A lo mejor es que todavía no se ha dado cuenta, ¿por qué no la llamas?
Le parecía extraño e incluso fascinante que un chico como Mingi se interesara hasta ese punto de una chica, por lo que como su amigo (porque sí, después de que Song dijese su nombre, Jongho lo consideró su amigo), quería ayudarlo todo lo posible.
Pero bueno... Tal vez a Mingi se le pasó el detalle de mencionar sobre quién se trataba, pero ese no era el punto en ese preciso momento.
—Quiero hablarle cara a cara —dijo el castaño después de haber guardado silencio por unos segundos.
—¿Por qué no vuelves a comprobarlo? ¡A lo mejor ya te ha agregado!
Song sacó rápidamente su móvil, revisando rápidamente aquel contacto, encontrándose con la misma leyenda de siempre —Nada.
—Wow... ¡No tienes casi ningún amigo en tus chats! Uno... dos... tres... ¡¿seis en total?! —mencionó asombrado el chico sin revisar realmente los nombres de cada uno de los números.
—Antes de la uni solo lo usaba para hablar con mi familia.
—Pues quien te haya bloqueado, debe ser muy especial para ti.
Aquel comentario, aunque sonaba inofensivo para Choi, logró sonrojar levemente las mejillas de Mingi, ocultando su rostro disimuladamente.