Capítulo 11

934 157 28
                                        

Los días pasaron amenamente.

Hongjoong y Mingi comenzaron a conocerse mejor, compartiendo un par de palabras cada vez que se veían y hasta a veces almorzaban juntos.

Kim ahora se retractaba de cada insulto que le llegó a decir al castaño en un pasado, ya que el chico le había demostrado que era todo lo contrario a lo que se imaginó alguna vez, ganándole aprecio por cada día que pasaba.

La jornada escolar volvía a terminar, así que Hongjoong y sus amigos decidieron cenar juntos, como casi todos los días.

—Quiero... ¡carne!

—¿No sabes comer otra cosa?

—¿Y tú no sabes otra cosa más que quejarte?

Chan y Minho peleaban como de costumbre, sacándole sonrisas a Hongjoong quien ya estaba más que acostumbrado.

Estaba a punto de sugerir su opción para la cena cuando su celular vibró, interrumpiendo su plática.

—¿Uh, Yunho? ¿Justo ahora? De acuerdo, ya voy —dijo el pelirrojo al teléfono, colgando después de despedirse rápidamente.

—¿Otra vez Yunho? —preguntó extrañado Bang.

—Sí. Dice que le ayude con unas cajas que le acaban de llegar, así que iré a ayudarlo. Adelántense, chicos.

Sus amigos no pudieron despedirse del de lentes ya que este ya había empezado a correr hacia el otro extremo del campus, dejándolos atrás con las dudas.

Hong se apresuró a llegar junto a su menor, pero se sintió traicionado al mirarlo a la lejanía solo con una pequeña caja entre sus brazos.

Estaba a punto de darse la vuelta ya que el de cabellos azules le había mentido, pero conociendo la actitud del más alto, se resignó a llegar hasta su lado.

—¿A esto le llamas "cajas super duper pesadas"? Además, ni siquiera son muchas, es solo una.

—¡Es que últimamente no hemos hablado! Y no se me ocurría nada mejor como para molestarte —se defendió Jeong.

—Dios, no te voy a volver a creer jamás.

—¡Pero hace tanto que no nos veíamos! Hasta parece que has crecido un poco.

—Si vuelves a restregarme lo de mi altura te juro que te dejo aquí mismo y me voy.

Yunho asintió sonriente y siguió caminando con su mayor.

Si bien se habían conocido hace un par de meses, ambos se habían llevado bastante bien, hasta el grado de intercambiar mensajes cada tanto. Aunque claro, al estar en grados diferentes, desde que el entrenamiento militar terminó no se habían podido ver.

Y bueno, tal vez Yunho solo estaba un poco demasiado interesado en cierto pelirrojo.

—¿Cómo es que no las han comprado ustedes, malditos vagos? —la voz de Kim sacó a Yunho del trance en el que se había perdido, prestando atención a la llamada que atendía el otro chico —. Está bien, yo las llevo.

—¿Ha pasado algo?

—Sí, es qué pasa que todos ustedes se pasan el día causándole problemas a su papi... Tengo que ir por unas bebidas para los idiotas de Min y Chan, ¿vienes conmigo?

—Claro, yo también pensaba ir por algo de beber.

Jeong Yunho: +1


[...]


Here U Are | minjoongDonde viven las historias. Descúbrelo ahora