Mientras todos estaban en silencio, Dylan miró a Blake que asintió en su dirección. Savannah apretó los dientes para no gritarle a su novio por lo que estaba a punto de hacer.
Dylan se levantó de su sitio rodeando la mesa. Cuando llegó hasta donde yo estaba, me cogió del brazo y comenzó a llevarme a rastras hasta algún sitio.
En silencio me dejé llevar por Dylan fuera de la cafetería, pasando por el edificio donde estaba el despacho de Grayson e incluso por mi casa. Atravesamos la pista de atletismo y el embarcadero lo dejamos a la derecha.
Poco después llegamos hasta una especie de almacén que Dylan abrió con una llave que se sacó del bolsillo de atrás. La volvió a guardar en el mismo sitio y me empujó hacia dentro.
En el almacén tan solo había un escritorio, una estantería vacía y un colchón que en alguna época fue nuevo. Probablemente de cuando Grayson hizo su prueba.
Mi propia broma me hizo gracia pero la perdió en cuanto Dylan me clavó algo en el cuello y vacío su contenido. La sacó con cuidado y se la guardó en uno de los bolsillos.
-¿Qué haces, idiota?-me llevé la mano al cuello donde supuestamente me había inyectado el líquido.
-Es una droga-explicó con total tranquilidad-Te dejará fuera de combate en un minuto o dos.
-Eso es maravillosa. ¿Te habías dado cuenta de que tengo que estar consciente para realizar una prueba que no sé de que va?-casi grité.
-Tienes que intentar liberarte-siguió calmado-Salir de aquí por la puerta de atrás y llegar hasta la campana. Ahí habrá terminado tu prueba-me sujetó al ver que me empezaba a hacer efecto-Hora del colchón.
Noté que Dylan me ayudaba a tumbarme en el colchón mugriento mientras a mí me daba vueltas hasta el último pelo de mi cabeza. Antes de caer rendida, escuché que Dylan me deseaba buena suerte.
(...)
Noté el cuerpo entumecido y poco a poco fuí abriendo los ojos. Estaba casi a oscuras. Realmente no sabía cuanto tiempo había pasado pero podría ser por la noche. Todos habían dicho que empezaba por la noche la maldita prueba.
Intenté moverme para eliminar el agarrotamiento de mis músculos pero me encontré inmovilizada de pies y manos a una silla de madera. Era verdad que ya no estaba tumbada en el colchón con a saber que gérmenes.
Vale que estuviera siendo entrenada para pasar por las situaciones más difíciles pero seguía siendo una chica a la que no le gustaba pillar infecciones.
Miré a mi alrededor pero tuve que esperar a que mis pupilas se acostumbraran todo lo posible a la oscuridad para buscar el escritorio donde en los cajones había algo.
Pero no había escritorio ni nada que se le pareciese porque ya no estaba en el almacén. Me encontraba en una estancia no muy grande con una puerta frente a mí, una pequeña ventana que hacía que mi sombra se proyectara contra la puerta y una mesa metálica a mi derecha donde había algo encima que no pude distinguir.
Si esta era la prueba, Samantha Dawson estaba cagada de miedo.
******
Chicas, me voy de viajecito en tres días por lo que vais a tener intensamente muchos capitulitos este finde excepto los últimos.
Los últimos los voy a subir cuando esté de viaje. ¿Qué por qué? Porque creo que publicar desde Londres va a ser una aventura increíble de la que os iré informando desde el diario (aplausos).
Dejadme que sueñe despierta con mis afanes de grandeza (ou yeah).
Bueno pues podéis decirme en los comentarios que opináis de todo esto. ¿Qué pensáis que le ha pasado a Samantha? ¿Qué creéis que piensan los demás de la decisión de Sam de decir el código? ¿Y sobre todo que piensa Blake? ¿Qué os está pareciendo? (Esta pregunta también es importante).
VALE, VALE, YA OS DEJO. Pero como soy demasiado buena os voy a dar un pequeño spoiler. Blake Mason POV en el siguiente. ¡AAAH!
Como siempre besitos y ¡No os olvidéis de sonreír!(=
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Un amor de campamento.
RomanceTras pasar la prueba inicial con mal pie, nuestra protagonista se ve envuelta en un castigo y parece que se ha convertido en el ojito derecho del jefe de su unidad en el campamento a pesar de lo duro que la trata. Ella tendra que aguantar el entrena...