Cuando el código presiona para salir.

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Las dos semanas siguientes fueron tranquilas.

Blake y yo seguíamos con nuestro tonteo, nuestros momentos y nuestras bromas.

Pero no por eso me quitó el castigo de limpiar por poner en su sitio a la guarra de Allison.

Dylan y Savannah seguían con su relación tan bien como siempre y no parecían tener problemas.

Los demás todos estaban bien y seguíamos igual salvo por Melissa.

Según mi hermano Kaidan, Christian venía a por ella al campamento, la sacaba a cenar... Lo que viene a ser que estaba ligando con ella.

Y a Melissa se le notaba como intentaba ocultar su romance con mi hermano por si a mí molestaba, pero lo que ella no sabía es que yo estaría más que encantada de tenerla en la familia y además, sabía que mi hermano Christian la cuidaría bien.

Cabe decir que en estas semanas, me había estado comiendo la cabeza con el tema del código que me había dado el coronel Grayson para pasar la prueba final.

Por un lado quería soltárselo a Blake, pero por otro me daba miedo de lo que pudiera venir.

¿Y si no estaba preparada? ¿Y si lo hacía mal? ¿Y si por el contrario lo hacía bien y después no estaba a la altura? ¿Y si moría en ella?

Todas esas preguntas rondaban en mi cabeza pero me intrigaba más porque mis amigos no me querían decir en que consistía.

Tras preguntas y preguntas, siempre había obtenido la misma respuesta.

"-Nadie habla de ello-me respondían-A parte de ser una norma, no nos gusta hablar de ello. Y además, te podrías preparar y ya no tendría su gracia, ¿no crees?"

Siempre les respondía con cara de cachorrito pero ninguno cedía ante la cara ni las miraditas.

Una noche de esas en las que me acosté en la cama junto Blake, me quedé despierta pensando en el código y en lo que supondría.

-¿No puedes dormir?-preguntó Blake apoyándose sobre su codo.

-No, pienso en el código-fuí sincera.

Su cara cambió de la media sonrisa cansada que tenía a una de absoluto aburrimiento como si no le interesara.

-Me da miedo lo que podría suponer, Blake-hablé antes de que me hablara.

-Escúchame Samantha, solo algunas personas reciben el código. Personas especiales. ¿Y sabes por qué? Porque Grayson sabe que pueden superar la prueba, que están preparados y que no necesitan perder el tiempo en las tonterías de los entrenamientos. Y porque sabe que esas personas van a enfrentarse a sus miedos. Y tú eres una de esas personas.

-No creí que pudieras coordinar unas palabras tan filosóficas-me burlé de él.

-Lo que digo es que te relajes y uses el código cuando te sientas cómoda y lista para hacerlo. Utilízalo cuando te sientas capaz.

-Ya me siento capaz, lo que tengo miedo es a no dar la talla, a no superar lo que viene después. No sé si estoy preparada para esa parte, Blake.

-Sé que puedes superarlo, Samantha. Ahora descansa y sigue pensándolo mañana si quieres-me obligó.

-Buenas noches.

Me acomodó entre las sábanas de manera que me quedé muy pegada a Blake.

El código me estaba aplastando. Me agobiaba. Tenía que sacarlo, tenía que decirlo. No iba a dejarlo pasar un día más porque mañana lo iba a decir. A todos ellos.

Un amor de campamento.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora