Después del entrenamiento nos dirigimos a la sala de tiro.
Había tocado capoeira con Brandon ya que era era jueves. Por lo que hasta el viernes no podría mandar a nadie a la enfermería.
Entré en la sala de tiro encontrándome con Carter apoyado con sus muletas en el mostrador de tiro que yo utilizaba.
-No creo que te hayan dado la baja, Bowls, ¿sabe el doctor que te has escapado?-me burlé.
-Seguro que sí. ¿Sabes tú que Blake ha hecho los mismo?-se rió.
-¿Qué?-dijimos Melissa y yo a la vez.
Ella se había venido para hacerme compañía en el entrenamiento pero ya no era obligatorio que asistiera porque se había delatado.
-¿Puedo saltarme esta hora por hoy, Carter?-pedí.
-¿Y quién me ayudará? Estoy discapacitado-se quejó.
-Mel, cúbreme-le dije-Gracias Carter.
Antes de que pudieran hacer nada, salí corriendo del edificio de tiro y me fuí a buscar a Blake.
Un rato después me dí por vencida y le mandé un mensaje para hablar con él en el piso en media hora.
Guardé el móvil sin esperar respuesta para digirme hacia el despacho del coronel Grayson, quien no tardó en atenderme.
-Soldado Dawson-saludó mientras me sentaba.
-Coronel-sonreí.
-Ha sido muy valiente de su parte callar esos rumores inútiles en el comedor.
-Gracias, coronel. Estoy cansada de que por tener una media superior al resto se inventen que me he escapado.
-Me alegro de que no haya escuchado la de la dimisión del equipo del teniente Collins para ayudarla a escaparse-se rió.
-Increíble-suspiré.
A cada segundo tenía más ganas de utilizar a Allison, a Good y a todos de muñecos de práctica en el entrenamiento de krav magá.
-Todos los años se da algún caso, Samantha, no se preocupe-me tranquilizó.
-¿A qué se debe esta reunión, señor?-pregunté. Directa al grano.
-Como ya sabe, por el eco noticial usted es una agente de las fuerzas especiales en activo.
-Siento eso. Los pasajeros estaban muy asustados y lo intenté arreglar-me justifiqué.
-Y me alegro de que sea así. Samantha, solo he hecho esto en dos casos. Y el suyo va a ser el tercero-sonrió-Cuando usted se sienta preparada, informe a sus superiores con este código-dijo apuntándolo en un papel y pasándomelo-Memorícelo antes de salir del despacho.
-¿Qué hace este número?-pregunté leyéndolo.
-La llevará a hacer la prueba final. Si finaliza esta prueba con éxito, pertenecerá oficialmente a las fuerzas especiales y dejará de escuchar esos irritantes rumores.
-¿Saltándome los entrenamientos?
-¿De verás cree que le hace falta seguir entrenando?-levantó una ceja el coronel divertido-Elija el momento, Samantha. Podrá hacerla en cualquier momento y a cualquier hora.
-No sé que decir-dije sin palabras.
-Dígame que lo pensará.
-Lo haré-sonreí.
-Me alegro. Y Samantha-dijo cuando me levanté de la silla-Antes de irse quiero pedirle que no sea muy dura con el krav magá.
-El krav magá es duro, señor.
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Un amor de campamento.
RomanceTras pasar la prueba inicial con mal pie, nuestra protagonista se ve envuelta en un castigo y parece que se ha convertido en el ojito derecho del jefe de su unidad en el campamento a pesar de lo duro que la trata. Ella tendra que aguantar el entrena...