Hera.

3.3K 220 28
                                        

Hera estaba sentada en su enorme comedor mientras leía las nuevas noticas repartidas por un periódico local de Hermès y de Iris.

Había de todo, desde rememorando a Heracles y sus tareas, el trabajo de Helios a través del cielo con su carruaje destellante.

Se acercaba la fecha en la que se había casado con Zeus, y quería hacer una fiesta enorme en el jardín de la mansión. Conociendo a su esposo eso le encantaría. Amaba beber y rodearse de mujeres, y la verdad prefería tenerlo ahí bajo vigilancia. 

—Buenos días mi amor.—Dijo Zeus mientras entraba al salón.
—Buenos días.
—¿No se supone que vendrían Hebe y los niños?
—Llegan a medio día. ¿Por qué?—Dijo la diosa alzando una ceja y mirándolo directamente a los ojos.
—Bueno es que hoy quería...—Ni siquiera terminó de hablar cuando Hera lo interrumpió.
—Ni se te ocurra. He organizado una fiesta hoy.
—Ah ya, ya veo. Me parece bien.
—¿Si? Me alegro. Será entre las cuatro y cinco de la tarde. Los he invitado a todos.
—De acuerdo amor. Tengo asuntos con Helios, iré con él y pronto volveré.

Hera no le creía mucho aquello, pero si prometía volver, estaba bien. Además mandaría a Iris detrás de él, convertida en mosquito.

El dios se despidió de su esposa y salió del Olimpo. Justo detrás de él salió Iris a cumplir la orden de Hera.

Zeus si fue a ver al dios del sol como le había dicho a Hera. Estuvieron hablando de algunas cosas que harían ambos.

Sin embargo, cuando salió de ahí, no fue a su casa, sino que se disfrazó de un joven soldado y bajo a la tierra con los mortales. Iris pudo notar cómo se adentraba en el bosque cercano a Creta. Dentro se encontraba un viejo establo, parecía abandonada, y sin embargo había un caballo ahí, la diosa se posó sobre una pared, observando a una joven hermosa sobre la paja. Tenía el cabello más rubio que había visto, llevaba un bonito vestido celeste que hacía juego con sus ojos, era la criatura más bonita de por ahí.

Entonces llegó Zeus. Quien comenzó a cortejarla, le hacía cumplidos, besaba sus muñecas. Ambos ya estaban echados sobre el montón de paja, a ese punto ya era obvio a lo que el dios había bajado.

Iris se marchó rápidamente de ahí, Zeus tomó a aquella mortal durante toda la mañana.

Mientras tanto, la joven diosa llego a con Hera, diciéndole obviamente la verdad, que Zeus bajó con los mortales y había enamorado a otra jovencita. La diosa sintió la ira crecer en su interior, su hija Hebe acababa de llegar con su familia y se enteraron de todo por voz de la propia Iris.

—No puede ser, madre, seguro es una equivocación.
—¡Claro que si! Tu padre siempre a sido un irresponsable e infiel.
—Si.—Iris empezó a hablar.—Llevo tiempo ayudándole a tu madre con esto, y pareciera que Zeus no tiene llenar.

Hebe y Heracles se miraron entre sí, un poco incómodos por aquella situación. Sus niños habían ido a ver a la tía Hestia, quien siempre los mimaba.

—¿Qué harás?—Le Preguntó a su madre.
—Esperaré a que vuelva, no tengo ganas ni energía de andar en el mundo mortal hoy.

Hera se veía ya un poco más tranquila. Sin embargo aquello se debía a que en su mente ya había maquinado un final trágico para aquella chica. Volviendo su esposo, ella mandaría a su hijo Ares convertido en bestia, y haría que devorara por completo a la muchacha.

Pensar aquello le hacía feliz, solo tenía que esperar.

—Quiero que me traigan a mi hijo Ares, ahora—. ordenó Hera. Aquella joven vería pronto su destino por quererse burlar de la diosa.

Hades y Perséfone. ???? [Editando]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora