La palabra increíble se queda corta para comparar aquel abrazo con mi mejor amigo. No solo sentí que él pudo desahogar su dolor, sino que yo también fui partícipe, y silenciosamente, desahogué mi dolor. Sorprendente lo que un abrazo te puede hacer sentir.
“Gracias Estefanía. Tú presencia significa mucho para mí” decía Leandro limpiando mis lágrimas.
“Cómo no estaría a tu lado en un momento así? Eres muy especial en mi vida. Te quiero demasiado” le respondí abrazándolo una vez más.
Ya para este entonces, Raúl se había acercado un poco más, mientras Christian aun permanecía en el mismo sitio.
“Hola Estefanía” escuché a Raúl decir, y moví mi rostro justo a tiempo para ver que sus intenciones eran las de abrazarme. Qué?
“Cómo estás Raúl?” le pregunté algo fría mientras caminaba hacia Christian, ignorando sus intenciones.
“Bien. Me alegra mucho verte” comentó el muy sarcástico.
“Les presento a mi amigo Christian” dije mientras tomaba a Christian del brazo y lo acercaba a Leandro.
“Mucho gusto” inmediatamente dijo Leandro, estrechando su mano.
“El es mi mejor amigo, Leandro, y él es Raúl” continué sin importar lo que mi estupendo ex pensara, o dijera.
Ambos hombres estrecharon manos, Leandro y yo, con nuestros ojos sobre ellos. Honestamente, no confiaba en Raúl, para nada. Tenía mis razones, cierto?
“Leandro, Sheila ya despertó y está preguntando por ti” dijo el suegro de este, acercándose a él.
“Los veo pronto” nos dijo Leandro mientras caminaba hacia la habitación donde se encontraba su esposa.
Raúl me miró, sacó su teléfono del bolsillo y comenzó a caminar, alejándose también de nosotros. Christian y yo nos sentamos a esperar.
“Simpático tu amigo Raúl” comentó Christian.
“Es una larga historia, y de amigos, no tenemos nada” le respondí con una pequeña carcajada, mirando al pasillo donde momentos antes había desaparecido Leandro.
“A qué te refieres?” preguntó un poco extrañado.
“Para hacerte la historia corta, Raúl y yo fuimos novios por mucho tiempo. Es algo testarudo, necio, sínico y obsesivo. Lo único que compartimos en común en estos momentos es Leandro. El es el mejor amigo de ambos.”
“Interesante tu situación, bonita” fueron sus palabras mientras reía.
“Si, interesante. Gracias una vez más por haberme traído aquí.”
“No tienes nada que agradecer. Para eso estamos los amigos, cierto?”
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Labios Compartidos
Romance(Libro 3 en la Trilogía de Amor Eterno) Muchas veces te habrás preguntado si realmente las personas viven la vida que aparentan. Si esa chica brillante, hermosa, amorosa, tímida pero simpática frente a todos, guarda algún secreto en su vida. Si fre...
