(29) Bandida

5.4K 139 13
                                        

Aquí estoy con un nuevo capítulo. Espero que lo disfruten.  Al lado el video de la canción que Estefanía baila con Eduardo.  Es algo viejita...tal vez ocho años.  Aun así, me encanta! Besos a tod@s!

**************************************************************************************************************

Decir que mis amigos quedaron encantados con Eduardo, sería poco.  La presencia de él entre nosotros era algo normal, como si hubiese compartido con el grupo desde el principio.

Safiro comenzó a jugar de Cupido, a lo que inmediatamente, decidí ponerle un alto.  Que la pasaría bien con Eduardo, no había duda, que llegara a algo más, jamás.

“Quieres bailar?” me preguntó Eduardo al oído.

“Seguro!” le respondí sonriendo y tomándolo de la mano.

Al llegar a la pista, la música cambió, de algo movido, se tornó en algo sensual.  En realidad, Eduardo era mi amigo, no me iba a cohibir en mis movimientos ante ese ritmo.  Así, que, solamente me dejé llevar por la música. El, sin tomarse mucho tiempo, se colocó detrás de mí y sus manos automáticamente quedaron en mi cintura, bajando un poco a mis caderas.

“Esa eres tú” me comentó Eduardo pegándose un poco más a mí.

“Perdón?” le pregunté un poco confundida.

“La canción. No sé porqué, pero pienso en ti” dijo él riendo, a la  misma vez que me daba un beso en la mejilla.

Al escuchar la letra de la canción, por un momento me molesté, qué quería él insinuar con eso?  Aun así, a la misma vez, me reí, pensando en mi pasado, en todas las travesuras que había hecho.  En lo que llevaba oculto dentro de mí, y nadie sabía.  Definitivamente, era una bandida.

“Tú que sabes?” le contesté un poco pícara y con una sonrisa maliciosa.

“Yo?  Nada, solo que me encanta como te mueves, y eres hermosa Estefanía.  De veras que el estúpido de tu ex no supo apreciar lo que tenía.”

Cuantas veces había escuchado esas palabras?  Honestamente, puedo decir que las otras personas que me lo habían dicho, lo dijeron de corazón, con deseos de verme feliz; pero, Eduardo?  Pienso que está buscando algo más que una simple amistad.  Yo la otra?  Definitivamente, NO.

Continuamos bebiendo y bailando durante toda la noche; ya me sentía un poco intoxicada.  Reía de cualquier cosa y no podía controlar mis acciones. 

“Creo que es hora de irnos.  Estás muy ebria Estefanía” me ordenó Safiro, tomando mi brazo.

“Yo estoy bien” le respondí soltándome.

“No vas a manejar, lo sabes.”

“De eso estoy segura, amiga.”

“Si quieres, yo me hago responsable de que llegue al apartamento” le respondió Eduardo.

Labios CompartidosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora