(38) Gotas de agua dulce

5K 175 12
                                        

Sentirse apoyada por tus amigos en momentos en que enfrentas a tu ex, no tiene precio.  Ver como Reynaldo colocó su mano en mi cintura y como Christian y Xavier se paraban a mi otro lado, me conmovía demasiado.  Sentía que tenía a mi lado a los hermanos que nunca tuve; probablemente Diego y Fabián hubiesen actuado de la misma forma si  hubiesen estado allí.

“Estefanía, podemos hablar?  A solas” repitió una vez más Víctor, esta vez enfatizando la palabra a solas. 

“De acuerdo” le respondí mientras miraba a mis amigos.

“Estás segura?” preguntó Christian agarrándome por el brazo.

“Sí Christian, necesito hacerlo” le respondí sonriendo y comenzando a caminar una vez fui liberada.

Caminamos apenas unos pasos, pues no quería perder de vista a mis amigos; y aparentemente ellos tampoco deseaban que eso ocurriese.  Al grupo se añadió Safiro y Pablo. 

“Qué me quieres decir?” le pregunté un poco fría y molesta, una vez nos detuvimos debajo de unas palmas.

“Sé que lo que hice no estuvo bien” comenzó a decir él, pero se quedó callado al escuchar mi risa.

De veras?  Así era que pensaba comenzar una conversación?  De que lo hizo mal, era evidente ante los ojos de cualquiera.  En realidad, lo que me llenaba de ira era lo cobarde que fue al n darme la cara en tantos días.

“Tú crees que no estuvo bien?  Víctor, eso hasta un niño de primer grado lo notaba.  En realidad lo que me da coraje es que hasta ahora decidiste darme la cara.”

“Me molestó que estuvieses compartiendo de esa manera con esos chicos.  Qué dirá la gente de ti?”

No, no, no…El no fue capaz de decir eso, cierto?  Seguramente yo estaba escuchando mal.  Venir y sacar la carta de lo de qué pensaran?  Idiota, irónico e hipócrita; quien lo hizo peor?  Yo que estaba compartiendo con mis amigos en la playa, o él que se fue con una mujerzuela a hacer cosas que mejor no quiero ni pensar.

“Quién eres tú para reclamarme eso?” ya para este entonces, no podía esconder mi ira.

“Estefanía, te pido perdón por lo que sucedió.  Honestamente, no recuerdo nada de aquella noche.  No sé lo que hice, no sé como sucedió; solo sé que no merezco tu perdón, mucho menos que vuelvas conmigo.  Aun así, no quiero que nadie hable mal de ti, y eso que estabas haciendo…”

“Eso que estaba haciendo no te importa Víctor.  Nadie hablará mal de mí porque estoy compartiendo con mis amigos.  Todo el mundo sabe que el que era mi novio me hizo ver como una estúpida frente a todos.  No te tiene que importar nada de mí Víctor, nada…” casi le grité comenzando a respirar profundamente. 

“Estefanía, perdón.  Sé que no puedo decir más a mi favor.  Sabes que estaré para ti no importa lo que suceda.  Fuimos amigos antes y aunque sea difícil seguir siéndolo, estoy aquí para ti.”

Labios CompartidosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora