Un nuevo capítulo. Mil disculpas por la tardanza. Al lado, el video Restos de Abril, de Camila. Me encanta esta canción y la encontré perfecta para este capítulo. No me odien...por favor!!! Aun falta....ya verán.
Al lado, una foto de Víctor.
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Los mejores dos meses de mi vida han transcurrido. Soy la mujer más feliz del mundo. Mi relación con Víctor es increíble y no existen celos ni discusiones. Compartimos muchos amigos en común y la pasamos de maravilla cuando estamos junto a ellos y cuando estamos solos, pues la pasamos mejor aun.
Leandro se casó, no fui invitada a la boda; no me molesta en realidad. Sé en el fondo de mi ser, que Sheila no me soporta, que cela enormemente a Leandro y que no le gusta que compartamos. Aun así, él se las ingenia para enviarme un mensaje, para llamarme o para verme.
“Vas a acompañarme mañana a la cita del doctor?” me preguntó Kendra una tarde mientras ambas nos encontrábamos de compras.
“Seguro. No me perdería la emoción de ver a este pequeño que crece aquí” le respondí pasando mi mano sobre su vientre, el que ya se dejaba notar.
Estaba muy emocionada con la idea de ser tía. No podía evitar pensar en el lazo que mi tía Isabella y yo guardábamos. Algo así quería tener con mi sobrino, o sobrina.
“Paso por ti temprano. No hay problema con eso?”
“Claro que no. Tengo todo el día para ustedes. Por la noche saldré con Víctor y varios de los amigos del cuerpo de voluntarios. “
“Cómo están las cosas con Víctor?”
“De maravilla. Jamás pensé que sería tan feliz!” le respondí con mi voz llena de emoción.
“Has vuelto a ver a Raúl?”
“Para nada. Parece como si la tierra se lo hubiese tragado desde aquel día.”
“Ya era hora que te dejara ser feliz. Honestamente, el chico tiene problemas.”
“Aparentemente…” le dije y comencé a reír. Sinceramente, estaba tan feliz, que ya no me importaba nada de lo que él me hubiese hecho.
Tal y como mi hermana y yo acordamos, el día siguiente estaba temprano en mi casa recogiéndome. Su esposo estaba en un viaje de su compañía y no podía acompañarla a esta cita, así que yo era la voluntaria oficial.
Luego de que el doctor hiciera el proceso pertinente, procedió a hacerle un ultrasonido.
“Hoy intentaremos ver el sexo del bebé” comentó él algo emocionado.
Ambas miramos fijamente a la pantalla, ansiosas por saber. Ya queríamos comenzar a comprarle cositas a ese tesoro que llegaría en unos meses más.
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Labios Compartidos
Romance(Libro 3 en la Trilogía de Amor Eterno) Muchas veces te habrás preguntado si realmente las personas viven la vida que aparentan. Si esa chica brillante, hermosa, amorosa, tímida pero simpática frente a todos, guarda algún secreto en su vida. Si fre...
