(35) Alejate de mí

5.2K 167 9
                                        

Hola!!! Aquí con un nuevo capítulo.  Espero que lo disfruten.  Espero en el próximo poner una foto de Víctor.  Aun no he encontrado el indicado.  Besos y gracias por leer.

************************************************************************************************************

Con mis ojos nublados por las lágrimas que no se controlaban, pude observar como Víctor le pegó a Raúl en el estómago al escuchar las palabras que este había dicho.  Porqué ese hombre se empeñaba en mí? 

“Estefanía es una cualquiera y siempre lo será! No importa cuántos golpes más me vayas a dar, eso siempre será así” le dijo Raúl a Víctor mientras lograba soltarse y le pegaba a Víctor en el rostro.

No, mi vida no podía complicarse más cuando pensaba que estaba feliz; que ya podría borrar por completo mi pasado y ser feliz.  Sé que había hecho cosas indebidas, y que en su momento tendría que pagarlas, pero merecía ser feliz por un poco más.

“Raúl! Víctor!” dije acercándome a ellos pero sin saber cómo separar a esos dos hombres que ya para este momento estaban intercambiando golpes.

Víctor empujó fuertemente a Raúl, logrando que este diera unos pasos hacia atrás y acercándose a mí. 

“Estefanía…” comenzó a decir él con su rostro serio.

“Víctor, perdóname…” le respondí mientras notaba que Raúl se acercaba nuevamente.

No podía permitir que continuaran peleando, mucho menos por mí.  Raúl se tenía bien merecido los golpes, pero no valía la pena que Víctor siguiera defendiéndome; después de todo, me sentía como aquel día en la boda de Kendra.

Raúl comenzó a caminar hacia nosotros, instantáneamente quedé entre ambos.  No podía permitir que eso continuara, mucho menos frente a mi casa.

“Raúl, basta, por favor! No crees que ya es suficiente?” le supliqué mientras Víctor intentaba moverme, yo no permitiéndolo.’

“Estefanía, nada de lo que he dicho es mentira.  No mientas más.  No trates de esconderte detrás de esa fachada de nena buena.  Yo pensaba que a fin de cuentas terminaríamos juntos, pero ya veo que no puedes quedarte sola por un tiempo” me contestó él mirándome fijamente a los ojos, provocando miles de sensaciones en mí.

Había terminado con él, lo acepto, y sé que fue la mejor decisión que pude haber tomado en mi vida.  Pero, por qué este maldito sentimiento de remordimiento?  Este sentimiento de pertenencia?  Sí, sentía que a pesar de todo lo que había sucedido, y lo que estaba sucediendo, yo le pertenecía a Raúl. 

“Raúl, por favor, déjame ser feliz.  Sigue con tu vida, yo seguiré con la mía y no te molestaré.  Por favor…” el nudo en mi garganta era más grande de lo que quería decir. 

“Si eso es lo que quieres.  Te advierto que cuando este termine contigo, no vengas llorando o suplicando donde mí” fueron sus palabras mientras recogía las llaves de su auto del suelo y se marchaba.

Ni Víctor ni yo dijimos palabra hasta que el auto de Raúl se alejó de allí.  Solo deseaba que Víctor me abrazara, que me dijera que estaba bien.  O tal vez, lo mejor sería resignarme a que nunca sería feliz; después de todo, eso era lo que me merecía.

Labios CompartidosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora