Alexa
Me desperté por un gran estruendo afuera de la vivienda, hace varias noches no tenía un descanso sin que fuera interrumpido por las pesadillas y recuerdos. Pero hoy fue interrumpida por otro motivo externo.
Me levanté y me frote los ojos en un intento de quitarme el sueño, luego me encaminé a la puerta de la cabaña, afuera escuche gritos de una mujer, en ese momento me puse alerta y rápidamente abrí la puerta al exterior.
Me alarmé al ver lo que pasaba afuera, cinco soldados, armados con rifles y armaduras, tenían a Omah y su esposo, ambos arrodillados y les estaban apuntando, tenían moretones así que se notaba que los habían golpeado.
Intenté acercarme, pero en ese momento los otros tres soldados me apuntaron.
—¡Ríndete renegada!
—¿Renegada? —me pregunté a mi misma, no sabía el porqué me llamaban así. Al ver que la situación no estaba a mi favor levante mis manos en señal de rendición, estaba entre asustada y confundida.
—¡Su-suéltenlos! —les grité suplicándoles.
—No estás en condiciones de solicitar algo, estos dos granjeros son culpables de encubrir a una enemiga de la humanidad, serán ejecutados por traición —dijo uno de ellos, el cual parecía el líder.
—¡Por favor no! —di un paso adelante sin darme cuenta, se pusieron más alerta, pero, no han disparado ni una sola bala, ni una advertencia.
—Omah... —mire a la mujer que me cuido, estaba herida y también asustada, ella también fijo sus ojos en mí, al hacerlo, su miedo desapareció, solo me sonrió con amabilidad y amor.
No podía dejarlos morir, ellos me cuidaron y me trataron como una hija, es mi turno de devolverles el favor. Cerré los ojos y bajé las manos, intentando invocar ese poder que habita dentro de mí, sentí una chispa, una electricidad que emanaba del equipo de esos soldados, levante levemente mi mano y sentí como me podía comunicar con esa corriente, podía manejarla y hacer lo que quisiera con ella. Aumente la energía ubicada en esos dispositivos.
Al hacerlo algo explotó en la cintura y pecho de los soldados dejándolos aturdidos, en ese momento de distracción corrí hacia ellos, sentí que sabía lo que hacía y lo que podía hacer, me sentí como la persona que era antes de perder la memoria.
Un golpe en el estómago se llevó uno de ellos, luego otro golpe algo torpe en su rostro dejándolo tumbado en el suelo, tomé su rifle, mi teoría fue cierta, no había ni una sola bala en el, todo era para intimidar, el que estaba cerca tiró su arma y sacó un machete de su cintura dirigiendo un golpe directo hacia mi cabeza. Gire sobre mis talones y bloquee el ataque con el rifle, el cual acabó severamente dañado. Cerré los ojos y sentí como la electricidad se acumulaba en mi mano derecha y la expulse contra mi enemigo, el cual salió volando y su ropa quedó quemada, dejándolo noqueado sin mucho daño en su cuerpo.
Quedan aún tres y me siento ya cansada, tome su machete y me dirigí hacia el otro soldado, el cual me bloqueó el ataque y me devolvió un puñetazo al rostro, dejándome algo aturdida.
—¡Aahh! —solté un grito y una descarga fue recorrida hacia los dos soldados que se lanzaban hacia mí para acabar conmigo, ambos quedaron inconscientes, ahora solo quedaba su líder el cual tomó a Omah y puso el machete contra su cuello.
Me dolía la mejilla, pero aún sentía esa energía recorrer mi cuerpo, de alguna manera me sentía invencible.
—Déjala ir —le solicité, mientras en mi mano derecha se genera más electricidad.
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Alma Eclipsada I: Sombras De Conminacion
FantasyEn un continente desangrado por la guerra, dividido en dos por una gran muralla, tras dieciocho años después de un gran conflicto contra monstruos de origen desconocido, los eclipsados, individuos con diferentes habilidades, deben terminar con el re...
