El Poder Del Necromancer

10 0 0
                                        


Narrador

Los monstruos inundaban la fortaleza, la barrera de escudos y lanzas los mantenían a duras penas fuera del rango de los arqueros, que eran su apoyo ofensivo. Pese a sus esfuerzos, las tropas unidas de bastión y la legión de acero no aguantarían toda la noche, el suelo estaba lleno de cadáveres de las tres razas, la sangre no paraba de derramarse por ambos bandos.

El comandante Acherus estaba completamente bañado en sangre, ya estaba bastante exhausto, a su lado Connor se mantenía a la defensiva algo alejado, y Nightmare seguía luchando como un animal salvaje, usando todo tipo de armas que encontrará por el suelo.

Las flechas de Reings escaseaban cada vez más, usando ahora todo lo que tenía a su alcance como flechas, e imbuyéndolas en su poder haciéndolas más poderosas.

Todo parecía perdido en ese momento, los humanos no tenían las suficientes fuerzas, los monstruos tarde o temprano ganarían.

La batalla fue interrumpida por una sombra, una que llenó todo el suelo del lugar, está sombra terminó entrando en los cadáveres de todos los caídos.

Los muertos se levantaron, todos estaban confundidos y con temor, pero habían unas pocas personas que entendían lo que pasaba, una de ellas era Acherus, que sólo habló por lo bajo "Lo hiciste..."

Los muertos se lanzaron en ofensiva contra aquellos seres monstruosos, barriendo con ellos cada vez más rápido.

Los monstruos cortaban sus cabezas, rebanaban sus brazos y piernas, pero esto no los detenía, seguían levantándose y seguían avanzando. ¿Hacia qué lugar? Nadie en la fortaleza lo sabía, pero los revividos salieron por el túnel del gran muro.

Roumani

Estaba hecho, no había vuelta atrás, ahora, sólo tenía unos pocos minutos antes de que eso comenzará.

—¿Qué has hecho? —El monstruo se veía claramente confundido, pronto lo descubrirá todo.

Yo solo lo miraba fijamente, esperando la llegada, contando cada segundo que pasaba, el tiempo ahora es oro.

—Ahí están. —Se escucharon rugidos y una gran marcha viniendo hacia nosotros, el monstruo se veía cada vez más confundido, hasta que un Basilico, el cual tenía el cuello cortado lo atacó mordiéndolo en la pierna, varios monstruos más aparecieron inmovilizándolo, cuando se dio cuenta de lo que pasaba, ya estaba rodeado por un gran ejército de muertos.

No pude evitar sonreír y soltar una sonora carcajada llena de un placer enfermo.

—Estás muerto. —Fue lo único que dije, antes de que el me viera desaparecer entre las sombras.

Pero el monstruo seguía siendo un general, y mató a varios para liberarse del agarre. El empezó a pelear solo contra las tropas revividas.

Aparecí en la mano de un Goliath, el cual me lanzó hacia el General, cayendo en picada hacia él, prepare una estocada con mi katana, clavándola en uno de sus ojos, ahora sólo le quedaban dos.

—¡Ahora eres una molestia! —Una de sus manos se dirigió a agarrarme, pero un Basilico la mordió antes, retirando parte de su armadura al hacerlo.

Eso es, cuanto menos interesante, parece que sus colmillos si pueden perforar lo que el acero no.

Otra vez se liberó de el agarre de mis tropas, me moví por las sombras quedando encima de un Golaith, empecé a analizar la situación, el tiempo se me agota.

Es difícil llegar a su cuello, pero quizás podría crear otro punto débil, usando los colmillos de los Basilicos.

Pese a sus esfuerzos, los muertos cada vez lo tenían más acorralado, creando una abertura en su cuello, tengo que aprovecharla.

Alma Eclipsada I: Sombras De Conminacion Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora