Alexa
La mujer misteriosa nos guio hasta una cabaña, la cual se reveló cuando todas las plantas que la escondían se separaron y se alejaron, dejando el paso a nosotros tres.
El interior consistía en una gran sala, con un pasillo grande que llevaba a una puerta, en los lados de este pasillo había otro par, dando como resultado tres habitaciones, el lugar daba una sensación de paz y de naturaleza, una gran tranquilidad. Era mucho mejor comparado al barco de Dária.
-Muéstrame lo que puedes hacer -dijo aquella mujer.
-¿Y-Yo? -esta asintió con la cabeza, unas plantas se envolvieron en su mano y luego se transformaron en una espada, una espada de hierba.
Supongo que no había de otra, suspiré y desenfunde mi espada, sosteniéndola con ambas manos.
Acabe con una bestia gigante, dudo que ella sea un gran problema.
Lance un golpe directo hacia su estómago, ella fácilmente me esquivo, poniendo una planta en mis pies para que me tropezara y cayera al suelo, lo cual logró.
Solté un quejido de dolor al caer de cara, solté mi espada y agarre mi nariz algo lastimada, no era grave, eso supuse, ya que no hay sangre.
-¡H-hey! Eso es trampa.
Apuntó su arma de plantas a mi cuello.
-No deberías soltar tu arma cuando el combate aún no ha acabado -tras decir eso su espada desapareció y las plantas volvieron al suelo.
-Tu defensa es nula, tu guardia desastrosa, tus piernas poco firmes y tu postura no tiene sentido, además no usaste tu otra arma.
Sus comentarios me molestaron bastante, hice un puchero y me levanté tambaleándome un poco, volviendo a sostener mi arma con las dos manos.
Me era complicado usar la daga y la espada a la vez, no tenía la fuerza suficiente, lance un corte lateral hacia ella.
Su espada de hierba volvió a aparecer bloqueando mi ataque, el impacto provocó que yo retrocediera unos pasos, volví a atacar, intentando vigilar mis movimientos, al hacerlo, miré al suelo.
-No desvíes la mirada.
En mi distracción una rama me dio una fuerte cachetada en la cara; provocando que me sentara en el suelo asimilando el golpe...
-Con tu habilidad actual, podrías hacerle frente a un monstruo bebe tu sola, si es que existieran; No le harás nada a un humano y mucho menos a un eclipsado.
-¿Por qué querría pelear con humanos? -dije algo adolorida en el suelo.
-No sabes lo que hay más allá de este puerto, cuando termines mi entrenamiento, lo descubrirás.
-¿Entrenamiento? ¡Pero yo no vine a hacer eso, tengo que descubrir quién fui!
-En tu estado no sobrevivirás sola buscando respuestas.
-¿Eso significa que tendré que pelear contra ti con espadas todos los días?
-Yo no te entrenaré con la espada, yo me encargaré de lo que hay dentro de ti...
-¿Eh...?
-Por eso traje al vendedor, sabe manejar una espada mucho mejor que yo.
-Q-que... Esperen, yo hace años no usó una espada -Kendall intentó negarse.
-Sé que mientes Kendall, todos los días prácticas en tu casa.
Cuando la mujer menciono eso, Kendall se asustó un poco, estaba algo pálido.
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Alma Eclipsada I: Sombras De Conminacion
FantasíaEn un continente desangrado por la guerra, dividido en dos por una gran muralla, tras dieciocho años después de un gran conflicto contra monstruos de origen desconocido, los eclipsados, individuos con diferentes habilidades, deben terminar con el re...
