Lastmare

5 0 0
                                        

Una tarde cualquiera, la jefa Nashira, hacía su recorrido por la prisión, mirando a algunos presos y preparando su café, este último siempre tardaba en llegar a ese lugar, y era de mala calidad, pero era lo mejor que había para mantenerse despierto en ese sombrío lugar.

Ordenó los cambios de guardia, guardó los expedientes de algunos prisioneros y se recostó en su oficina, viendo por una de las ventanas la gran ciudad de Atticus.

Pocas eran las ocasiones que ella podía tomarse el día libre para recorrer la ciudad, pero ella misma había elegido su puesto en ese lugar, gracias a su poder, los prisioneros no pondrían mucha resistencia.

Sirvió desde que era niña en la guerra, aunque su poder no servía de mucho contra los monstruos, también servía en otras operaciones, éstas relacionadas con algunos renegados que amenazaban la estabilidad de la humanidad.

Al final se ganó un nombre, siendo conocida como "Nashira los ojos de la revocación"

Cuando finalizó la guerra, fue enviada como asistente a Lastmare, pero con el tiempo se ganó su puesto como jefa del lugar, al principio no fue aceptada por su origen, pero luego era respetada, temida y querida por todos ahí.

Ella creía firmemente en su puesto como defensora de la humanidad, daría su vida por ello sin dudarlo, eso fue lo que le habían enseñado, valores que quedaron marcados por siempre en ella y jamás dudaría de ellos.

Ser el escudo y arma de la humanidad.

Nashira volvió de sus pensamientos, cuando escucho una gran explosión las afueras, para luego la luz de lugar en el que estaba desaparecer, explotando la fuente de esta, ella rápidamente se alertó, y procedió a dejar su taza de café y su oficina atrás, caminando por los oscuros pasillos de Lastmare.

—Deben de activar el reactor de emergencia y descubrir la fuente del apagón —ordenó la chica al encontrarse con unos guardias, ellos acataron la orden y se pusieron en marcha.

Ella tenía un mal presentimiento, así que desenfundó su cuchillo y su linterna, caminando estando en guardia

Una celda con la puerta abierta y vacía en su interior, la electricidad había afectado a algunas celdas modernas, las que estaban con barrotes seguían cerradas, al menos, menos de la mitad de los prisioneros fueron liberados con este corte.

Pero, un corte normal no abriría las celdas, tenía que tener una gran cantidad de energía para lograrlo, no fue una falla, es un ataque.

Nashira, bajo su cabeza, esquivando un puñetazo, era un prisionero eclipsado que ya había perdido la cabeza, tenía la capacidad de endurecer sus puños.

Nashira al mirarlo, el poder del recluso desapareció, dejándolo con sus manos sin nada, fácilmente la rubia acabó con la vida del eclipsado.

La chica pensó en ese instante que requerían la ayuda de bastion y sus cazadores, no podrían retener por mucho tiempo a monstruos, humanos y renegados aquí.

Cuando el reactor de energía fue activado, Nashira noto el caos que se formó en pocos minutos, mirando a los pisos inferiores, noto como sus hombres y prisioneros luchaban sin parar, con más bajas de su lado.

Alexa

Entramos a la prisión por un gran agujero que abrió Kath, acabamos dentro de una de las celdas, en la cual no había nadie, está ya estaba abierta y el prisionero había escapado, la celda era pequeña, con dibujos inentendibles dibujados con sangre, yo trague saliva al verlo.

Mi ataque había funcionado, aunque sentí que la electricidad también recorrió con fuerza mi cuerpo, haciéndome algo de daño.

—Los prisioneros que liberaste ayudarán como distracción para nuestro objetivo.

Alma Eclipsada I: Sombras De Conminacion Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora