Un Último Esfuerzo

9 0 0
                                        

Alexa

La lluvia con el tiempo apagó el fuego del bosque, los relámpagos aún resonaban en el cielo, y mi vista se veía afectada por el agua.

Me dolía el cuerpo, pero podía mantenerme de pie, y empuñar mis armas, Kendall y yo empezamos la lucha.

Lance mi daga, el rival lo esquivo fácilmente, yo me desplacé con mi poder tomando la daga con una mano y dirigiendo un corte hacia su cuello, Kendall me siguió y estaba listo para apuñalarlo en el corazón.

Esa cosa por su parte, separó sus dos brazos en cuatro, bloqueando nuestro ataque con sus propias garras afiladas, garras que yo conocía bien.

Pero eso no nos frenó, rompimos el bloqueo y dirigimos otro ataque, Kendall recibió una patada y fue lanzado lejos, yo por mi parte fui empujada por la fuerza de los brazos del monstruo, retrocediendo un poco.

Aterrice en el suelo, el césped poco a poco se convertía en un gran lodazal, yo chasquee mi lengua y agarre con fuerza mi daga y espada.

—¿Eso es todo lo que tienes? —dijo él burlándose de mí.

Detrás de él, Kendall contraataco, siendo otra vez bloqueado por uno de los brazos de la aberración.

Por primera vez, desenfundo su espada, la espada que de alguna manera, bloquea mi poder, tengo que evitarla a toda costa.

Iniciamos otra vez el ataque, me adelante, agarrando algo de lodo del suelo y lanzándolo a sus ojos, en un intento de bloquear su visión y ganar ventaja.

Mi sucio ataque funcionó, aproveche y logre hacer un profundo corte en uno de sus brazos, el general frente a mi limpio sus ojos e intentó atacarme, siendo interrumpido por la espada de Kendall, la cual se clavó profundamente en su estómago.

Soltó un gruñido por el dolor, tomé mi daga con fuerza y la dirigí a su pecho.

Interceptó mi mano, levantándome y enviándome lejos, estrellando contra un árbol, escupí algo de sangre por el impacto.

Ken fue alejado por un corte hacia él, su espada había quedado clavada en el enemigo, así que estaba desarmado.

Yo me levanté y fui con el chico, lanzándole mi espada, quedándome con mi daga.

Él agradeció con la cabeza, y seguimos atacando.

El monstruo ahora parecía molesto, sus ataques eran más agresivos y era más rápido, esquivaba fácilmente nuestros ataques, aunque recibió leves cortes pero ninguno letal.

Logró hacerme un corte en mi hombro, sentí por un momento que mi poder desapareció, pero mientras no esté en contacto por un tiempo prolongado con su espada, estaré bien.

Bloqueo un ataque de Kendall y agarró una de mis manos, empezando a apretarla fuertemente.

Vi sus intenciones y solté la daga, atrapándola con mi otra mano, cortando tres de sus cinco dedos, liberándome del agarre.

Retrocedí un poco, recuperando algo de aire, en combate prolongando yo no era nada buena, a la larga, solo acabaría siendo una carga para Kendall, tenía que acabar esto rápido.

Podría usar el agua a mi favor, no se cuanto tiempo mi cuerpo resistirá al usar mis habilidades, pero debía hacerlo.

—¡Aléjate Kendall! —Le grite, el me escucho y retrocedió, me concentre y cargue mis manos con electricidad, podía sentir la potencia en mis manos, mire por unos segundos al monstruo, y libere la carga en el suelo, la cual se expandió por el agua llegando hasta el, recibiendo mi ataque siendo electrocutado, el grito de dolor.

Mi compañero aprovechó, dirigiendo un corte hacia su cuello, con la intención de decapitarlo.

Pesé a mi ataque, el monstruo logró reaccionar parcialmente, pero a cambio una mano fue amputada y la otra separada en dos.

Kendall intentó repetir su ataque, pero el monstruo retrocedió esquivándolo.

—Diablos, le cree un quinto brazo —bromeó Kendall el cual retrocedió a mi lado.

—No es momento de chist-

Un fuerte dolor apareció por todo mi cuerpo, provocando que algo de vómito fuera expulsado de mi cuerpo, el cual se juntó con mi sangre.

—Te estás sobre esforzando, ¿Estas bien? —preguntó preocupado.

—Estoy bien, no te preocupes —Con la manga de mi chaqueta me limpie la boca.

El monstruo estaba a lo lejos, sus dos brazos estaban sangrando y parecía aún más molesto.

—Debo admitir que el humano es fuerte, como ningún otro. Pero aún tengo mi carta de triunfo.

Empezó a reír, un escalofrío recorrió mi cuerpo, ¿Era miedo? No estaba seguro de eso.

De repente, varios monstruos salieron del bosque, directo hacia nosotros.

—¿¡Qué!? ¡Creí que los habíamos eliminado a todos! —grito Kendall, empuñando mi espada listo para defendernos.

—No podemos dejar que entren al pueblo —dije, con mi daga en la mano derecha y cargando electricidad con mi mano izquierda.

Yo a duras penas pude levantarme, y lance mi daga hacia el más alejado de todos, como anteriormente había hecho, barrí con todos los enemigos convertida en un rayo derribando a la mayoría.

Acabe con el resto con mi daga y rayos, Kendall se encargó de los que intentaban ir al pueblo.

Pero aunque elimine a varios, más salieron de la profunda oscuridad de los árboles. Ahora estaba rodeada de enemigos otra vez, balanceándome y tropezando por la zona llena de lodo, apenas podía bloquear sus ataques y esquivarlos, no veía ningún punto para atacar.

La lluvia y la oscuridad no me dejaba ver ahora muy bien contra qué tipo de monstruo estaba peleando.

Recibí un corte en mi pierna, haciendo que cayera al suelo, supe en qué dirección vino así que lance una descarga. quemando con mis rayos al monstruo que salió elevado por los aires.

Me levanté e hice lo mismo, usando mi poder sin parar, hasta que mi cuerpo me hizo detenerme y caer arrodillada.

Escuché que alguien gritaba mi nombre a lo lejos, era Kendall, que no podía pasar por la fila de enemigos.

—Paren —otra vez resonó, era la de aquel monstruo, su figura acercándose a mi me trajo de vuelta a él faro, llenando mi corazón de miedo, intente arrastrarme por el lodo en un intento de alejarme de él, pero era un esfuerzo en vano.

Agarro mi cuello, y me obligo a verlo a los ojos, unos ojos horribles que me llenaban de terror.

—Te ves patética...—con su mano libre golpeó fuertemente mi estómago varias veces y luego me volvió a lanzar al suelo.

Respirando a duras penas, procuré agarrar mi daga, la cual había caído lejos.

—Como te dije antes, acabaré con este pueblo y está vez no te perdonaré la vida.

Clavó su espada en mi muñeca, la cual intentaba agarrar la daga que ya estaba cerca.

Grité de dolor al sentirlo, note mis lágrimas salir de mis ojos, con mi otra mano apriete con fuerza el suelo húmedo, intentando así desviar mi atención de la herida.

El escenario se estaba repitiendo, pero está vez, el resultado sería diferente, no sería marcada, esta vez moriría, mi búsqueda y existencia acabarían aquí.

Piso fuertemente mi cabeza clavándola en el frío y lodoso suelo.

La lluvia en mi cuerpo me mantenía consciente de el dolor y mi situación, pero esta repentinamente desapareció.

Mire a mi alrededor como pude, notando que una gota estaba flotando en frente de mí, y lo mismo estaba pasando por toda la zona.

El lugar se vio llenado de un profundo silencio, hasta los monstruos estaban confundidos.

Pude escuchar a lo lejos que algo se arrastraba por el suelo, el ruido estaba acompañado de un silbido, parecía una melodía hermosa.

Alma Eclipsada I: Sombras De Conminacion Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora