25 de enero del 731 del calendario Aeissium
Tres dias después de la batalla del muro.
Nick
Todavía estábamos acumulando los cuerpos de las bestias, ya habían ardido al menos veinte pilas de estas, y aún faltan muchos cadáveres, si no nos apresuramos, quizás se desate una enfermedad, después de todo, la anatomía y forma de los monstruos es parecida a de los humanos, así que las enfermedades aparecerian de la misma manera.
Tras poner un cadáver de un Golaith, el cual tenía el estómago abierto, usé mi poder y encendí la pila, viendo cómo ardía la carne de esos monstruos.
—¿Cuántos has contado? —preguntó Camelia la cual estaba cerca de mí, se encargaba de otra pila.
—Entre mi grupo, unos novecientos.
—Nosotros setecientos, creo que con el resto de los grupos sumaremos al menos tres mil cuerpos.
—Las ballestas, lanzallamas y catapultas eliminaron bastantes, debemos agradecer a la legión de acero después. —Comentó Connor, el cual me ayudaba con los cuerpos.
—Ya, pero, ¿Cuántos Perdimos nosotros? —Preguntó con preocupación Camelia.
—Sumando los desaparecidos, son al menos trescientos, entre ellos un cuarto eran eclipsados, también unos cuantos civiles. —Fue lo único que dije, tras lo que hubo un largo silencio. Me quedé pensando en las pérdidas civiles, como algunos murieron por mi culpa, luego mire a mis compañeros, todos tenían su ropaje y armadura sucios y con sangre seca, ninguno había dormido muchas horas y mucho menos asearse, no había tiempo para nada de eso.
—¿Cómo está él? —Preguntó Camelia a Connor.
—Logramos curar sus heridas, está encerrado en su cuarto lidiando con "eso". —Respondió Connor.
—Debe ser aterrador, escuchar las voces de los muertos. —Comente, algo melancólico, mientras seguía haciendo mi trabajo.
—Aunque gracias a él, logramos ganar la batalla. —Fue la chica la que intentó motivarnos.
—Si... —Recordé la noche de hace tres días, como un tiempo después de que los muertos rompieran el ejército enemigo, estos últimos de repente se volvieron salvaje y descoordinados, algunos huyeron, pero matamos a la mayoría.
—¿Qué fue del General? —Le pregunté a Connor.
—Lo que quedó del cadáver fue llevado al área científica, veremos que logran conseguir. —Respondió él.
Tras eso nos quedamos en silencio, todos sabíamos lo que teníamos en mente, pero nadie quería mencionar nada relacionado con la pelirroja.
Tras unas cuantas horas más de trabajo , volvimos a no retorno, donde aún estaba la mayoría de eclipsados, junto a Acherus.
—Comandante, ya hicimos limpieza. —Le informe.
—Bien, parece que por ahora una posible plaga está controlada. —El Comandante tenía ojeras y parecía deprimido, aunque tenía lo suficientes motivos para hacerlo, además tenía heridas ya vendadas y tratadas junto a su ropa rasgada.
—¿Cómo está Vali Comandante? —Fue la preocupada Camelia la que rompió el hielo que se estaba formando, bastante irónico.
—Está estable, logramos tratar la hemorragia, aunque perdió la pierna, su vida no corre peligro, si quieren visitarlo está con Reings en una de las tiendas.
—Luego iremos de paso —Dijo Connor, el comandante iba a decir algo, pero un fuerte ruido lo interrumpió, algo había impactado con la puerta de la fortaleza.
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Alma Eclipsada I: Sombras De Conminacion
FantasíaEn un continente desangrado por la guerra, dividido en dos por una gran muralla, tras dieciocho años después de un gran conflicto contra monstruos de origen desconocido, los eclipsados, individuos con diferentes habilidades, deben terminar con el re...
