Al llegar las calles de la entrada estaban vacías como si fuera un pueblo fantasma. Dylan veía atentamente el lugar y le pareció muy bonito. No era para nada el pueblo que pensó, era más actualizado de lo que pensaba.
Los autos continuaron avanzando hasta que el imponente Castillo Stilinski se hizo presente. Al parecer todo el pueblo estaba en aquel lugar para darles la bienvenida. Anhelaban el regreso de su rey y el momento por fin había llegado.
Dylan no pudo evitar reírse al recordar la similud que tenía su entrada con la de Fiona y Shrek a muy muy lejano. Solo faltaba que al bajar todo el mundo los viera con desaprobación.
Cuando su padre bajó el pueblo entero enloqueció aún más. Se dio cuenta que en serio amaban a su padre. Derek también fue bien recibido al igual que los trillizos. Sin embargo, Dylan desconocía por completo la fama que tenía en aquel lugar. Después de todo, era el sucesor directo de Stiles.
Descendió del auto e inmediatamente todos guardaron silencio. Comenzó a sentirse incómodo, pero entonces él pueblo enloqueció aún más. El príncipe Dylan había crecido en gracia y belleza como habían oído de la voz de sus líderes. Esperaban mucho de él justo como había sido con Stiles.
Toda la familia avanzó al interior del castillo es donde todo el clan los esperaba junto a una enorme fiesta que se celebraría esa noche.
- Bienvenido su majestad. - saludó Agatha Truman.
- Un gusto verte de nuevo Agatha. ¿Cómo ha estado todo en mi ausencia?
- Muy bien ha decir verdad. Todo ha salido tal y como lo has ordenado excepto por bueno... ya sabes.
- No te preocupes, solucionaremos eso. ¿Dónde se encuentra Rowan?
- Rowan a salido a dar un paseo junto Tobias, recuerda que es su aniversario de bodas.
- Tienes razón, supongo que no regresarán por unas horas. Pues bien, necesito reunirme con los demás para hablar sobre el asunto así que espérenme en el salón de reuniones.
- Como ordenes. - el clan se marchó y Stiles llevó a su familia a sus habitaciones.
Los trillizos tendrían su propia habitación por primera vez pues en Beacon Hills acostumbraban compartir una habitación a pesar de tener una para cada uno. Sin embargo, esta vez deberían dormir por separados. Stiles sabria que tarde o temprano terminarían durmiendo en una sola habitación pues no podían estar separados por mucho tiempo.
Dylan también tendría una habitación para el solo y al entrar no pudo evitar asombrarse por lo grande y perfecta que lucía su habitación. Una cama enorme en el centro, un guardarropa inmenso que más bien parecía una segunda habitación. Un escritorio en una esquina, una televisión inmensa e incluso una chimenea. Era una habitación digna de un rey.
- Arregle está para ti. Espero que sea de tu agrado.
- Lo es, gracias. - Dylan se sentó en la orilla de su cama.
- Sé que esto no es fácil para ti Dylan, tampoco lo es para mí, pero quiero que intentemos hacer nuestro mayor esfuerzo de acuerdo. Serán unos largos meses, pero creo que si le das la oportunidad puedes llegar a enamorarte de este lugar.
- No preocupes papá, lo entiendo y te prometo que haré mi mayor esfuerzo.
- Gracias hijo.- Stiles suspiró. - También he querido hablar sobre el asunto de Harsh.
- Creo que no vale la pena hablar sobre ello. Él tomó su decisión y voy a respetarla.
- Entiendo, pero si en algún momento necesitas hablar sobre ello puedes hacerlo conmigo. No creas que mi relación con tu padre fue fácil y lo sabes bien. Así que, no te preocupes, nunca sabes lo que pueda pasar mañana. Quizás hasta te enamores de nuevo.
- Dudo que pase por un tiempo, pero agradezco tu comprensión. - le dio un abrazo. - Creo que deberías irte ya, el clan te espera.
- Lo sé, será una larga reunión, pero bueno debo ir. ¿Puedo pedirte que ayudes a que los trillizos estén listos para el anocher? Tu padre vendrá conmigo y estoy seguro que querrán hacer de las suyas como siempre.
- Descuida, estarán listos, me encargaré de eso.
- Gracias amor, te veo en la noche. - Stiles le dio un beso en la mejilla y se marchó.
Dylan se recostó en la cama y suspiró tratando de alejar todos los pensamientos que tuvieran que ver con Harsh. Sin embargo, aún tenía la esperanza de que el chico le escribiera, lo llamara o fuera tras de él, pero sabía que eso no sería así.
Tomó su teléfono y vio la imagen de ambos abrazados que usaba de fondo de pantalla. No tenia caso continuar con esto. Quitó la fotografía y la cambio por otra normal y corriente. Entro a su galería y vio todas las fotografías que tenía con él. No pudo evitar soltar una cuantas lágrimas y las selecciona todas dispuesto a borrarlas. Sin embargo, en el último segundo, tomó otra decisión. Había comprado una nueva memoria externa para su teléfono y la insertó para guardar todo lo relacionada a Harsh en ella.
Una vez que todos los archivos estaban allí la guardo en un pequeño cofre en el que solía guardar cosas importantes. Guardó el cofre y sintió como un peso se quedaba atrás.
- Hasta luego, Harsh. - dijo cerrando todo.
Quería que comenzara de nuevo y le daría ese gusto. Era hora de dar el siguiente paso y ser feliz.
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Un príncipe peligroso II: Dylan
De TodoDylan creció en Beacon Hills como un chico cualquiera, sin embargo, debido a la posición de su padre como líder del clan de los doce deberán volver a las tierras del clan para detener una posible amenaza. Sabía que el cambio no sería fácil sobre tod...
