Luego de unos días más en el hospital Stiles y Félix pudieron volver al castillo. Las cosas no estaban bien en lo absoluto pues cuando revisaron los alrededores del lago encontraron los cuerpos de las criaturas que atacaron a Dylan y a sus amigos. Al parecer Dylan no solo había salvado a todos sino que también había podido darles fin a esas cosas.
Sin embargo, lo que consternaba al clan es lo que los druidas habían descubierto al analizar esos cuerpos. Habían cambiado demasiado, pero aún habían rastros de quienes fueron alguna vez. Esas criaturas eran los betas y alfas que habían estado desapareciendo en todo el territorio del clan. Algo los estaba cambiando y transformando en esas cosas.
Ninguno de los druidas tenía respuesta para lo que estaba sucediendo. Ni siquiera Hannah y Anna tenían algún conocimiento sobre lo que estaba pasando realmente, pero si de algo estaban seguras es que se trataba de algo realmente malo. Solo una magia tan oscura sería capaz de hacer algo como esto.
Por tal razón, el rey Stiles había tomado una decisión muy importante. Algo que no se había visto hacía muchísimo tiempo. Después tantos años los líderes de todos los clanes y todas las razas aliadas del clan volverían a reunirse en un solo lugar. Algo como esto les concernía a todos.
Uno a uno los líderes comenzaron a llegar al castillo Stilinski. Todo el reino se preguntaba lo que sucedía realmente pues una reunión como esa solo se había visto cuando se declaró la guerra.
Stiles estaba demasiado nervioso pues no tenía las más mínima idea de lo que debía decir. Ni siquiera él comprendía bien lo que sucedía. Sin embargo, tenía a toda su familia para apoyarlo en esos momentos. Todo el clan Hale había viajado de Beacon Hills para asistir a una reunión tan importante como esa. Eso lograba calmar al rey, tener el apoyo de su familia le daría la fuerza necesaria para enfrentarse a lo que se avecinaba.
- Todo está listo Stiles. - le habló Derek.
- Tengo miedo Derek.
- Sabes que si es lo que Hannah y Anna piensan todos estarán en peligro Sti y por eso es necesario que lo sepan. Además no tienes porque tener miedo porque todos estamos aquí para apoyarte. - le consoló su esposo.
- Has sabido algo de Peter.
- Lo han buscado por todas partes, pero desde que regresamos del lago desapareció. Mamá está preocupada.
- Tranquilo, vamos a encontrarlo. Así como tú estas para mí, yo también lo estaré para ti. - Stiles abrazó a Derek.
Desde que habían vuelto del lago Peter había desaparecido sin dejar rastros. Derek temía que haya vuelto a buscar pistas y que algunas de esas cosas se lo haya llevado o incluso algo peor. Si bien Peter no era un tío ejemplar era parte del clan y de la familia Hale.
Finalmente, partieron había el salón en el que los esperaban los demás líderes. Al entrar todos los esperaban en una enrome mesa en la que cada uno tenía un asiento designado. Las puertas del gran salón fueron cerradas y nada ni nadie podría entrar o salir hasta que se resolvieran las cosas.
- Tengo miedo Elliot.
- No tienes porque tenerlo. Estoy aquí para ti, recuerdas.
- Lo sé, es solo que esto es demasiado para mí. Aún no sé qué fue lo que pasó realmente en el lago o como detuve a esas cosas. Tengo miedo de lo que pueda pasarle a mi familia.
- No dejaré que nadie los lastime Dylan, te lo prometo. - dijo abrazándolo fuertemente.
El día que Stiles había hablado con él sobre los sentimientos que tenía por Elliot el había ido a verlo al hospital. Derek se negó a dejarlo entrar al inicio pues tenía un mal presentimiento sobre el muchacho, pero Stiles terminó por convencerlo de que no había nada que temer. Elliot y Dylan habían decidido hablar claramente sobre sus sentimientos esa tarde.
Elliot le confesó que había sentido algo muy grande cuando lo vio por primera vez en ese baile de máscaras. No sabía cómo describirlo, pero estaba seguro que no quería separarse nunca de Dylan. Confesó que lo golpeó intencionalmente en la escuela en un intento de llamar su atención. Ahora se daba cuenta que había sido una total estupidez, pero era la primera vez que realmente se enamoraba de alguien y no sabía cómo actuar.
Dylan también decidió ser sincero. Le confesó que no estaba listo para una nueva relación sobre todo porque Harsh estaría más cerca de ahora en adelante pues sería parte de la manada Hale y además dr que había confesado que aún lo amaba. Sin embargo, no podía negar que ese día en el baile también sintió esa sensación extraña al estar con Elliot. Aún no sabía lo que sentía realmente, pero quería averiguarlo.
Por tal razón, ambos habían tomado la decisión de comenzar a conocerse, pasar más tiempo juntos y descubrir lo que Dylan sentía realmente. A muchos les encantó la idea, a Kaila y Dara para ser precisos, pero a otros... Era todo lo contrario.
Harsh estaba demasiado molesto cuando se entero. No podía creer que ese tal Elliot estuviera ganándose el corazón de Dylan, su Dylan. El hecho de que fuera nuevo en el tema de los hombres lobo solo empeoraba todo. Marcus y Owen habían intentado calmarlo, pero no fue hasta que Marcus le recordó algo importante.
- Escuchame Harsh, Dylan no le ha dado un sí a Elliot. Ellos solo se están conociendo lo que significa que no solo perdiste una batalla, pero no la guerra. Aún puedes recuperar a Dylan.
Y tenía razón. Aún cabía la pequeña posibilidad de que Dylan fuera suyo nuevamente y no se desaprovecharia esa oportunidad. Elliot tendría que tener mucho cuidado pues no le dejaría fácil el camino al corazón de Dylan Hale.
Tras horas y horas de discusión entre los líderes finalmente llegaron a una decisión. La guerra era inminente. Aún desconocían los alcances de sus enemigos, pero era necesario que todos comenzaran a prepararse. Habían demasiados desaparecidos en todos los clanes e incluso entre las demás razas de criaturas sobrenaturales. Ahora sabían de lo peligrosos que eran los transformados y por lo tanto cada uno de los allí reunidos debería aumentar la seguridad de sus reinos. En el momento en el que el enemigo diera su primer movimiento ellos responderían con todo lo que tenían.
La reunión dio por terminada y todos los líderes volvieron a sus tierras. Sin embargo, no era el final para Stiles pues aún debía hablar con un miembro muy importante que habia decidido no asistir a la reunión, pero que tenía un mensaje muy importante.
Hannah, Anna, Alan y Marin preparon todo para poder convocarlo. No lo habían visto desde muchos tiempo atrás y era comprensible que no asistiera por temor a revelar la ubicación de su raza. Toda la familia Hale estaba reunida según él lo solicitó pues era algo que los involucraba a todos sobre todo a aquellos que habían recibido la bendición del Nemeton.
Los druidas acabaron el ritual. Una luz brillante llenó todo la habitación y luego la figura de una media luna apareció indicando que él estaba presente. Frente a ellos apareció la figura de un ser totalmente desconocido para la mayoría.
- Es un placer verlo de nuevo su majestad. - saludó amablemente.
- Lo mismo digo rey Estes. - le respondió cordialmente.
- ¿Quién es el papá? - preguntó Dylan.
-Familia quiero presentarles al aliado más poderoso y sabio que tenemos. Él es Estes, el rey de los elfos de la luna.
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Un príncipe peligroso II: Dylan
RandomDylan creció en Beacon Hills como un chico cualquiera, sin embargo, debido a la posición de su padre como líder del clan de los doce deberán volver a las tierras del clan para detener una posible amenaza. Sabía que el cambio no sería fácil sobre tod...
