Doce

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"Que bonito es enamorarse cada día más de la misma persona".

Para ser el último día que se quedaban en la playa, había sido uno muy hermoso. El sol brillaba totalmente sobre la arena, haciendo que varias quejas salgan de todos cuando corrían por la arena caliente hasta el mar.

Esta tarde había sido igual a anterior, pero ninguno de los jóvenes se negó a sumergirse en el mar. Es más, se necesito un esfuerzo adicional de Lily para que todos salgan del agua a almorzar unos sándwiches que habían hecho antes de llegar.

— Deberiamos hacer una fogata... como en las películas Muggles —comento alegre James mientras tomaba un poco de agua.— Seria una linda forma de despedirnos antes de volver a casa ¿no?

Aura asintió, aunque internamente rezaba para poder quedarse aquí con Remus y sus amigos, pero sabía que era un deber volver a su hogar para pelear con la Orden.

Dumbledore había dicho que dentro de poco empezarían a tener las misiones más peligrosas, pues gran parte de los adultos habían desaparecido o muerto. En las pocas semanas que había terminado Hogwarts había ido a dos funerales, uno de ellos doble por la muerte de los gemelos Prewett y otro para Dorcas, una chica que era siete años mayor que ellos.

Era horrible y con cada noche que pasaba siempre tenía la duda de que si ella o alguno de sus amigos sería el siguiente.

Pero trato de olvidarlo aquí. Hoy era el día en el cual no pensaría en nada fuera de la playa, solo se concentraría en sus amigos y la comida.

— Deberíamos comprar malvaviscos —comentó mientras acomodaba los tirantes de su sostén/malla.— Ya saben, para la fogata y todo eso.

Una risa escapó de Sirius mientras pasaba el brazo por los hombros de la chica.

— Mi querida Aura, tu debes saber que nosotros, Los Merodeadores, siempre tenemos todo preparado. Y claro que si ya los compramos... también Lily nos llevó a comprar algunas galletas y chocolates para un sándwich raro.

— Espera, ¿planearon todo eso todos juntos? —pregunto mientras le daba una mirada de duda a su mejor amiga la cual parecía un poco pálida.

Mientras miraba a su amiga, no noto como los cuatro chicos compartieron una rápida mirada en un total pánico, hasta que Peter que aclaro la garganta.

— Si te soy sincero Aura, tampoco me dijeron estos que tenían planeado hacer.

Remus golpeó el brazo que Sirius tenía sobre la chica un poco demasiado fuerte, y tomar a la chica y atraerla a él.

— Era una sorpresa para ambos... pero SIRIUS no sabe tener la boca cerrada —murmuró con la mandíbula tensa. Habían planeado todo por varias semanas y no dejaría que todo se arruine por un comentario de su amigo.

Aura decidió dejarlo pasar, no le molestaba si se hubieran olvidado de decirle a ella, es más, le gustaba la sorpresa de todo esto.

— Entonces me imagino que tienen planeado en donde poner la fogata ¿no?

James llevó su mano a su pecho.— ¡Aurora con quien crees que estabas hablando! Claro que si, hasta planeamos cuánto tiempo dormíriamos todos.

Aura simplemente soltó una risa baja antes de recostarse contra el pecho de Remus quien para el agrado visual de la chica, no tenía ninguna camisa ocultando su cuerpo.

— Terminemos con todo esto —exclamo Lily mientras se levantaba y le daba un leve golpecito a James quien trató de golpear disimuladamente su muslo.— Aura vi que hay una señora que hace tranzas con caracolas ¡Y claramente hay que hacernos una!.

Destinos - Remus J. LupinHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora