El vuelo le pareció eterno, a pesar de que hizo dos escalas. Revisó su celular, ya se había actualizado con el horario de su país natal. Suspiró pesadamente, era de tarde, así que probablemente Yaomomo la estaría esperando en el aeropuerto. Ahora que estaba de licencia se dedicaba al cuidado de su pequeño, quién asistía a clases particulares de tarde, momento en el que por fin estaba libre.
Observó a las personas bajar del avión y cuando supo que ya no podía demorar más tiempo se levantó a recoger sus pertenencias que podía llevar a mano. Luego tendría que esperar un buen rato a que le entregaran las maletas. Bufó cansada. Conectó su jack a su celular y puso algo de rock para conseguir algo de energía.
Le sorprendió lo rápido que pasaba el tiempo. Ya tenía todas sus cosas listas y sólo tenía que salir a la zona común, donde de seguro vería a su amiga pelinegra y tal vez a algunos otros de sus amigos. Si es que aún se consideraban así, pues había cortado lazos con todos. Se detuvo frente a la puerta un momento. Empezaba a entrar en pánico. ¿Él estaría ahí? ¿Se atrevería? Tal vez sí, tal vez ya había superado todo y la única idiota que estaba en ese estado era ella. Respiró pesadamente.
–Mi niña, puedes quedarte toda la vida parada ahí, pero la vida no va a detenerse. Ya estás aquí, si no hubieses estado segura de querer venir, debiste quedarte donde estabas. –Una anciana la despertó de sus cavilaciones. –Yo tengo mucho menos tiempo que tú y mis nietos me esperan, así que con su permiso señorita, muero de ganas por abrazar a mis niños. –La pelivioleta se apartó de inmediato, se sentía muy tonta por haber estado obstruyendo el paso.
–¡Abuela! ¡Espérame! ¡Si te pierdes mamá va a matarme! –Un jovencito apareció cargado con muchas maletas y bolsos. –¡Amiga, no la dejes pasar! ¡Por favor! –Jiro observó a la mujer y quiso acercarse para cerrar la puerta. Mala idea, recibió un bastonazo en la pierna que la hizo saltar de dolor. Hacía mucho tiempo que no sentía algo parecido. Estaba en forma sí, pero no tenía fuerza alguna, pues las dietas la habían debilitado.
–¡Nadie puede detenerme! ¡La felicidad está adelante! –Empujó la puerta y salió tan rápido como sus temblorosas piernas se lo permitían.
–En verdad lo siento mucho, señorita. Le daría una mano, pero la verdad es que a mí me faltan un par. –El joven se acercó preocupado a verla. –Mi abuela es una mujer muy especial, rechazó su tratamiento en Estados Unidos para venir a ver mis hermanos y primos. Dice que el dolor más agónico es el que se tiene en el corazón. Los ancianos son sabios, yo la admiro mucho. –Jiro se sorprendió al ver que ambos eran muy parecidos, tenían una personalidad cálida y hablaban demás. No pudo evitar recordar a cierto idiota que transmitía esa aura tan agradable. –¡Ah no puede ser! ¡La perdí! ¡Abuela! –Lo vio correr por uno de los pasillos y esperó a que pudiera encontrar a anciana pronto. No había dicho una sola palabra, pero le pareció que había tenido una conversación muy productiva.
Se levantó decidida y cruzó la puerta sin pensarlo más. Así estuviera él o no, no debía afectarse. Era una mujer fuerte y tal como dijo la mujer, la felicidad estaba adelante, sólo debía seguir avanzando.
Pronto pudo ver a su mejor amiga acompañada de su esposo. Alrededor de ellos estaban otras caras muy conocidas. Jamás esperó ver tan pronto al rubio gruñón, pero le alegraba mucho verlo, al igual que a Mina. Con cada paso sentía que el corazón se le quería salir. Habían cambiado tanto y aunque los vio en algunas portadas de revistas, el verlos en persona era completamente diferente. Tsuyu se veía mucho más madura y más hermosa, ni qué decir de Uraraka, sus curvas se habían perfeccionado con el tiempo y al ver la ropa flotante de nuevo pudo darse cuenta después de tantos años lo extraño que resultaba ver, o más bien, no ver a Hagakure. Midoriya seguía teniendo esa cara de niño de siempre, al igual que Kirishima, Sero se veía un poco diferente con esa curiosa barba que se había dejado. No pudo aguantar la risa al verlo.
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My Messy Academy
RomantizmDespués de la batalla contra el Frente de Liberación Paranormal (FLP) la sociedad de héroes debe enfrentarse a nuevos cambios. Pero primero debe velar por la recuperación de los héroes heridos en combate. Tres estudiantes de la UA se encuentran aún...
