Al final se distrajeron lo que quedó de la tarde escuchando canciones en el cuarto de la joven. Incluso probaron usar su guitarra eléctrica sólo con sus singularidades como habían mencionado el día anterior. Funcionaba de maravilla. Ninguno de los dos volvió a tocar el tema de los jacks. Cuando llegó el momento bajaron a cenar y se despidieron en la sala común. No habían quedado en una nueva fecha para reunirse, pero al menos volvían a interactuar como antes, obviando aquellos pequeños momentos incómodos entre ambos.
–Me siento terrible, no siento mi cuerpo. Jiro, tú te ves con más ánimos, dame de comer por favor. –Mina se veía terrible. El sólo hecho de verla agotada era muy extraño, pues ella era la fuente de energía de todo el salón, junto con su rubio. Lo más gracioso de la escena era ver por momentos una sonrisa extraña en el rostro de Momo. Cogió los cubiertos y le empezó a dar la comida. Era más difícil de lo que pensaba, pues la rosada tenía la cabeza tendida de costado sobre la mesa y la cuchara entraba de manera horizontal. No entendía cómo no caía todo a la mesa y mucho menos como podía pasar la comida en esa posición.
–¿Qué sucede Mina? Te ves muy mal. –Toru se acercó a coger su frente para comprobar que no tuviese fiebre.
–¡Ay de mí! el bendito mitad-mitad perfeccionista. –Momo estuvo por escupir parte de su sopa al escuchar la forma en la que lo llamaba. Para su suerte todas estaban concentradas en la rosada decaída, sólo Jiro pudo notarlo. –Dos horas de entrenamiento intenso, a la media hora ya estaba bien ¡pero no! el señorito quería que sea más fluido, más fuerte, más todo ¡Argh! Ni siquiera sé cómo subiré a mi cuarto. –Una lágrima pasó desde su ojo izquierdo al derecho, dada la posición en la que estaba. Kyoka miró con preocupación cómo la mesa empezaba a humear donde caían las gotas.
–Pensé que te gustaba trabajar con él. Ayer estabas muy animada. –Uraraka sonreía al verla tan destrozada. No es que ella estuviera mejor, ni que estuviera burlándose de su amiga, sólo le resultaba gracioso verla en ese estado tan diferente al del día anterior.
–Ayer es ayer, hoy es hoy y mañana moriré. –Abrió la boca nuevamente dándole a entender a la pelivioleta que debía meter otra cucharada de alimento.
–Conversa con él, es flexible a escuchar opiniones, dile que estás muy cansada, sabrá entenderte. –Momo se mantenía tranquila, conocía a sus amigos, claro que Mina no la tendría fácil, se sentía mal por momentos al disfrutar de su sufrimiento. –Al final todo tiene recompensa, tendrás una buena calificación.
–Sin ofender, con pasar la nota aprobatoria estoy más que feliz. –Volvió a soltar un par de lágrimas y mordió su labio inferior tratando de contenerse, pues su amiga tenía razón, tendría una buena calificación. Éste año las cosas debían ser diferentes, debía superar a su antiguo yo y no quedar nunca más en los últimos puestos. Todo ese sufrimiento era necesario.
–Bueno, trata de reponer energías, ven te ayudo. Di ahh... -La rosada abrió nuevamente la boca. Estaba disfrutando mucho de esa atención. Era como regresar en el tiempo a cuando era niña y todo era más fácil. Le servía para descansar mentalmente.
–Al principio lo decía en broma, pero me alegro de que aceptaras, ven acércate más. –Abrió nuevamente la boca y levantó ligeramente la cabeza para que fuera más fácil la tarea para ambas.
Del otro lado de la mesa los chicos observaban la escena divertidos.
–Parece que las chicas se llevan muy bien. –El pelirrojo miraba con ternura esa fase infantil de su compañera y amiga. La conocía desde hace mucho y eran pocas las veces que podía verla así de vulnerable. Siempre tenía una conducta más heroica, parecía invencible y muy lejana. Pero ahora, rayos, hasta le daban ganas de ser él mismo quién estuviera en los zapatos de Jiro.
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My Messy Academy
RomanceDespués de la batalla contra el Frente de Liberación Paranormal (FLP) la sociedad de héroes debe enfrentarse a nuevos cambios. Pero primero debe velar por la recuperación de los héroes heridos en combate. Tres estudiantes de la UA se encuentran aún...
