Capítulo 10:Tú eres mi nuevo sueño

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Luego de que fuera catapultado por los hombres de la taberna, literalmente voló por lo aires, pasando encima de una torre, y también preguntándose sí había un lugar donde aterrizar. Y se preparó para un aterrizaje doloroso, pero fue una gran sorpresa cuando ese aterrizaje doloroso nunca llegó. Y en cambio aterrizó sentado en Max. Eugene abrió lentamente los ojos, y vió a Max y al otro lado estaba Hugo con una expresión de alivio.

-¡Oh, Dios! Que alivio llegamos a tiempo-Soltó un suspiro Hugo, para luego acercarse a su hermano mayor darle un pequeño abrazo. Y luego golpearlo en el estómago. -¿Acaso quieres ganar el primer lugar por asustar a tu hermano menor? Porque créeme, sigue así y lo lograrás. Pero hablando encerio, me alegra que estés bien.

-A mi también, chico-Le contestó a su hermano menor, para luego despeinarle un poco el cabello. -Espera, ¿tú fuiste por los hombres de la taberna?

-Sí y no. Un caballo me dió algo de ayuda-Respondió Hugo con una sonrisa. Eugene dirigió su mirada hacia Max.

-Max, ¿tú ayudaste a Hugo? -Le preguntó, y el caballo asintió. -Gracias-Le agradeció, y Max movió un poco su cabeza para darle a entender que debían irse. -No, en serio. Gracias-Volvió ha agradecerle. -Siento que todo este tiempo nos hemos malentendido... Y en realidad sólo... -Y antes que pudiera terminará de hablar, vió la expresión de Hugo y Max, y él entendió perfectamente que este no era el momento. -Tienen razón, deberíamos irnos.

Y entonces vieron como de la torre del castillo salían unos cuantos guardias. Eugene tomó la mano de Hugo y lo subió a Max, y el caballo empezó a correr lo más rápido que pudo. Y vieron como más guardias salían de otra de las torres. Ambos hermanos se dieron cuenta que estaban acorralados, y que también se les acababa el camino.

-¡Max! -Trató de llamar su atención Eugene, pero el caballo seguía corriendo. -Ah... Max -Lo volvió a llamar, pero el caballo sólo lo volvió a ignorar para luego saltar de las torres del castillo a una casa del pueblo. -¡Max!

-¡El caballo ha enloquecido! ¡El caballo ha enloquecido!-Soltó Hugo con temor, para luego aferrarse a Eugene con todas sus fuerzas. Max aterrizó en el techo de una casa para luego romper un poco el techo. Y terminaron aterrizando en el suelo. -Eugene, ¿sabés dónde están?

-Sí, ¿recuerdas a la madre de ellos tres? -Le preguntó a su hermano, y Hugo asintió de inmediato. -Pues... Digamos que no le agrado que ellos salgan. Tenemos que ir hacia la torre.

-Esta bien-Respondió con una mirada sería, para luego dirigir su mirada a Max. -Muy bien, Max. A ver qué tan rápido puedes correr.

Ya había dejado el reino de Corona atrás, pasaron por el gran puente que estaba entre el reino y el bosque. Comenzaron ha adentrarse en el bosque, Hugo temía mucho por la seguridad de Varian y por las hermanas de esté. Y él no entendía porque la propia madre de Varian intentaría hacerle daño a sus hijos, no tenía sentido. Veía como se acercaban cada ves más a la torre, reconoció mucho de los lugares por donde pasaron y él supo que estaban cerca cuando vió la cueva que estaba oculta. Max entró por ahí, y pasaron por el túnel que había hasta llegar por fin ha la torre. Ambos bajaron rápidamente de Max, y se acercaron a la torre.

-Hugo-Lo llamó Eugene, y Hugo miró a su hermano.

-¿Si?-Le respondió Hugo.

-Necesito que te quedes aquí-Le pidió, pero la expresión de Hugo decía que no estaba de acuerdo con esa idea.

-¡No! No lo haré, no volveré a dejar a Varian-Su voz sonó firme y decidida, se arrepentía de haber dejado a Varian solo en ese momento.

-Escuchá, sé cuanto estas preocupado por Varian, y lo entiendo-Dijo Eugene para luego soltar un pequeño suspiro cansado. Acercó su mano al hombro de Hugo y lo miro a los ojos. -Pero si esa mujer es capaz de hacer eso a las personas que crió. No quiero imaginar lo que haría contigo, y no quiero arriesgarme. Entiende, Hugo. Te prometo que volverá sano y a salvo.

𝓛𝓪 𝓰𝓾𝓪𝓻𝓭𝓲𝓪𝓷𝓪 𝓭𝓮𝓵 𝓼𝓸𝓵 𝔂 𝓵𝓪 𝓵𝓾𝓷𝓪Donde viven las historias. Descúbrelo ahora