Se adentraron por el sistema de túneles de Corona, Lance iluminaba con una linterna el camino que aún tenían por recorrer. Alumbró hacía un punto específico, notando una telaraña junto a una horrible araña, provocando que el hombre grite por el miedo, alejándose lo más posible del insecto repugnante.
—¿Todavía tienes miedo de las arañas?—Le preguntó Eugene, siguiéndolo por detrás.
—Sí, tengo un caso grave de aracnofobia—Explicó para luego sacar un mapa de su bolsillo.
—Sí, muy lindo—Responde con obvio sarcasmo en su tono al hablar.
—El tesoro está por aquí—Señaló, pero delante de ellos sólo había una pared de ladrillos, sin salida alguna.
—Bueno parece que es el final del camino—Dice Eugene, deseando estar en el castillo ahora mismo, y no aquí con la culpa invadiendo cada parte de su cuerpo.
—No— Negó Lance con una sonrisa creída para luego soplar la vela de la linterna.— Simplemente te estás oxidando.
¿Cómo se atreve a decirle eso? Sólo lleva retirado unos meses, no estaba oxidado. Además, ¿a qué se refiere Lance? Aquí no hay salida, no hay nada más que pared. Y también, ¿qué mierda hace Lance con ese jarrón de oro? Le había ordenado que lo dejara en su lugar. No lo escuchó, como siempre lo hace.
—Oye, ¡creí que te había dicho que lo dejarás de nuevo en su lugar!—Le reprochó Eugene, para luego presenciar como si amigo rompía la pared con el frágil jarrón de oro. Lance soltó una risita y le devolvió el objeto, pero estaba completamente arruinado cuando lo revisó, así que no tuvo otra opción que arrojarlo junto a los escombros.
Eugene siguió a Lance hacía detrás de los muros, sólo para quedar en completó shock al notar que estaba en una habitación y no en una cueva. Rodeados de pinturas valiosas colgadas en las paredes, cofres con monedas de oro y diamantes, junto a finas coronas y copas de oro puro. ¿Dónde estaban? ¿Por qué Lance no parecía sorprendido? ¿Por qué tenía esa enorme sonrisa en su rostro? No podía ser posible.
—¿Qué?—Murmuró perplejo Eugene.—Esto no es una cueva. Es un sótano—Eugene rápidamente sintió la traición, dirigiendo su mirada hacía Lance, que ya se encontraba llenando un sacó con su nuevo botín.—¡Estamos en la casa de alguien! ¡Lance! ¡Me mentiste!
—¡No! ¡Espera un minuto!—Lo detuvo rápidamente el hombre.—Mentir es una palabra fuerte. Preciso, pero fuerte—Dijo para luego dirigirse a la mesa con los cáliz de oro con diamantes.—Además, la única razón por la que te mentí es porque de otra manera no habrías aceptado—Prosiguió explicando su razonamiento, que en opinión de Eugene, era una patética excusa.—Así que, realmente, ambos somos culpables.
«¿Disculpa? ¿De verdad se había atrevido a culparlo?» Se preguntó Eugene, sintiendo como el mundo se le caía encima.
—Entonces, ¿había algo de verdad en tu historia?—Le preguntó, deseando que Lance mínimo tenga la decencia de mentirle en la cara. No quería oír como su mejor amigo de la infancia le confesará cómo se aprovechó de él. No quería oírlo, prefería vivir en la felíz ignorancia a la cruda verdad.
—Bueno, había un viejo recluso llamado Jesse—Admitió Lance.—Y lo llamé...
—Sí, Viejo, lo recuerdo.
—¡No! Señor Kilpatrick—Corrigió Lance.—¿Viejo? Eso es simplemente insensible, Flynn.
«Oh, tienes tus minutos contados, Lance» Pensó Eugene, ya apuntó de estallar por la frustración que le generaba su supuesto "amigo".
—¿Qué? Tú...
—Mirá—Dijo Lance firmemente.—Podríamos pasar todo el día intentando averiguar quién está equivocado aquí, pero no veo cuál es el gran problema—Prosiguió, acercándose a Eugene para quedar cara a cara, tomando una de las coronas en el proceso.—¡Mentir es con lo que crecimos! ¡Es como criaste a ese niño! ¡Es lo que hacemos!
ESTÁS LEYENDO
𝓛𝓪 𝓰𝓾𝓪𝓻𝓭𝓲𝓪𝓷𝓪 𝓭𝓮𝓵 𝓼𝓸𝓵 𝔂 𝓵𝓪 𝓵𝓾𝓷𝓪
FanficLuego de años de proteger al sol y la luna, el deber de Cassandra será interrumpido por un par de bandidos, así comenzará la mayor aventura de sus vidas: seguir sus sueños. ╭⸻⸻❂⸻⸻╮ ☪...
