010. Compromiso. Merida

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-- Felicidades querida. - Hablaba la mayoría de las personas que se encontraban en esa parte del pueblo.

- Muchas gracias - Intentaba ser gentil como la persona con la que tenía entrelazada mi mano junto a la suya.

- ¿Y ya planearon para cuándo será la boda? - Pregunto la persona que me había hablado anteriormente, la había ignorado por unos segundos.

Entonces esos ojos verdes/grises hicimos contacto para después el me sonriera.

- Estábamos pensando como en unos seis meses lo máximo. - Sonrió a la señora que no había preguntado.

- Me alegra Hans. Tú y Merida hacen una perfecta pareja. - Mientras esa señora seguirá parlotiando yo miraba alrededor del pueblo que todos tomaban cerveza y brindaban.

Tal vez por que una de las chicas se hiba a casar. Era su fiesta de compromiso. Claro todos quieren saber quién es esa persona tan afortunada. Bueno esa persona soy... Yo.

En realidad era un compromiso forzado de parte de mi familia. En realidad yo amo a alguien más.

Pero mientras mis pensamientos digababan mis ojos hicieron contacto con otros ojos esmeraldas que me veían profundamente.

- Merida ¿Sigues ahí? - Me movió mi comprometido para llamar mi atención. - ¿Estás bien?

- O si estoy bien... - Disminuía mi voz por cada palabra.

- Bueno la señora Smith que tendríamos hermosos hijos pelirrojos. - Soltó una leve risa. - ¿No tiene razón?

- Claro...

Intenté buscar esos ojos con los que me entretuve, y al quien le pertenecían veía que acababa de entrar al granero un poco alejado de la fiesta. Donde nadie se encontraba.

Le dije a mi comprometido que volvería en un momento dándole mi copa en manos. Empeze a caminar así aquel lugar sonriéndoles a las personas a lo que me regalaban una de ellas.

Antes de entrar por completo me asome antes de que alguien me viera entrando. Cerré la puerta detrás de mi.

El granero nadamás tenía paja por donde hubiera sin ningún animal adentro ya que los habían movido a otro lado, sabiendo que el ruido de afuera los estresaria.

- Pensé que no vendrías. - Hablo alguien desde la obscuridad. -

Voltee a ver aquel lugar para ver sus ojos que se acercaban a mi. Hacía que diera pasos atrás mientras me arrinconada contra la parte trasera de aquel lugar. Nuestras respiraciones estaban cruzándose.

- Te extrañe. - Lo tome por la barbilla acariciándose la.

Empezamos a unirnos por nuestros labios. El beso se volvía más intenso mientras pasaban los segundos. El tomo una de piernas para poder sostenerla con una de sus manos.

Su rostro fue bajando hacia mi cuello. Lanzó mi pañuelo que lo tenía en el para después empezar a besarlo. Al igual haciéndome varios chupetones

Parecía que estaba desesperado por que cada vez que pasaba el tiempo el hacia más profunda la situacion.

Un aire de exalaciones inundaban el granero. Mis manos jugaban con su espalda. Para después arrebatarle la playera.

Unió nuestros labios desenfrenadamente mientras el desamarraba mi corset. Lo bajo lentamente mirándome a los ojos

- No espera Hiccup - Tome sus manos con suspiros entre cortadas de ambos. - Esto no es lo correcto. - Empeze a alazar el corset.

- Vamos una última vez - Dijo después de unos segundos. - ¿Tú qué dices?

- Una última vez. - Le sonreí para plantarle un beso.

El beso fue dulce y lento. El fue el que llevaba el control en todo. Sin darme cuenta ya estábamos recostados en la paja.

Empezó a pasar su mano por debajo de mi vestido estremeciendome. Hize lo mismo con su pecho al descubierto.

Sin darme cuenta el llegó a mis bragas para poder bajarlas lentamente para después quedarme sin ellas. Lo único que tapaba mi intimidad era mi vestido color vino.

Paso su mano por debajo de mi corset para poder masajear mis pechos. Me mordí el labio por la existencion. Entonces fue bajando lentamente para dejarlos al descubierto. Una sonrisa mostrando sus dientes se dibujaba en el. Entonces supo que hacer, lo tome por la cabeza para seguir el ritmo que el tenía.

Se detuvo el para mirarme a los ojos, pasó una mano por mi rostro acariciándolo.

- No puedo creer que en unos meses estarás en los brazos de otro hombre. - Suspiro.

- Yo no puedo creer que te perderé. - Repetí el mismo acto que el.

- ¿Segura de lo que quieres hacer? - Susurro después de unos minutos. - Sabes que ya no hay vuelta atrás.

- Sabes que no quiero hacer esto con otro hombre que no sea contigo. - Le sonreí.

Se inco enfrente de mi para poderse safar el cinturón y poder ponerse al descubierto conmigo. El empezó a recorrerse a mi abriendo lentamente mis piernas y alsando mi vestido de enfrente.

Se fue acercando lentamente muestras soltaba besos en varias partes antes de mis labios. Ocasionando risas parte de mi. Pero antes de chocar nuestros labios sentimos algo.

Nos volteamos a ver y pude sentir a su miembro adentrándose en mi volviendonos uno solo. Sentía su respiracion agitada junto a la mía. Colocó su manos arriba de las mías entrelazadolas para poderse impulsar bien para mantener su trabajo.

El tiempo pasaba mientras que el ambiente se volvía caluroso en nuestros cuerpos mientras que jadeos salían de nosotros. Me soltó de las manos para poder pasarlas a mi espalda y poder profundizar la situación. Pero más fuerte era más rasguñaba su espalda y los jadeos se volvían en gemidos.

- Hiccup - Salía de mi boca.

Al parecer eso lo excitaba más por que lo volvía más profundo y fuerte, pensando que me partiría en dos en estos momentos. Empezaba a agarrarme de la paja

Al parecer la paja ya se había esparcido por el movimiento que ocacionabamos.

Llego un momento en el que sentí algo recorrer mi zona adentro de mi. Era algún líquido proveniente de Hiccup que no paraba de salir. Soltó un suspiro al igual que yo que doblo mi espalda.

La única unión que había entre nosotros la separo para colocarlo arriba y repartirnos sonrisas.

(...)

- O querida ahí estás - Me sonrió Hans para después darme un beso en la frente. - ¿Donde te encontrabas?

- Estaba con mis padres y saludando a los invitados - Sonreí.

Vio algo raro en mi cabello, lo cual quito un palo de paja.

- ¿Y esto? - Pregunto con la paja en la mano.

- Ah unos niños estaban jugando a aventarse paja y por accidente me lanzaron a mi también. - Sonreí.

- Buenas noches. - Se acercó aquel hermoso ojos esmeralda a nosotros.

- Oh buenas noches... ¿Cual es su nombre? - Pregunto Hans.

- Oh perdone, mi nombre es Hiccup. - Sonrió. - Oh perdone buena dama que mala educación de la mía. - Se inclinó hacia mí voltenadome con una sonrisa.

- Bueno vine a felicitarlos por su compromiso. Espero que sea demasiado felices. - Hablo después de unos segundos.

- Valla que lo seremos. - Me tomo de la cintura Hans.

- Bueno señorita - Me tomo de la mano para plantearle un beso para guiñarme el ojo. - También le besaría la mano pero creo que hay mucha gente por aquí. - Hablo referente a Hans que veía el acto que hacía conmigo.

Soltamos unas risas para después el empezará a mesclarse en multitud. Hans me decía cosas que yo no oía, o tal vez no quería oír. La fiesta siguió como siempre....

¿Lemonlandia Mericcup?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora