El chico se arrastraba como podía hacia atrás, pensando que, si llegaba al otro lado del portal, rodeándolo, la criatura entraría por él. Tristemente, no iba a llegar, no tenía tiempo, se le estaba acabando, y apenas podía moverse con normalidad, el golpe y la herida le habían dejado hecho polvo. El monstruo comenzó a correr hacia él, abriendo la boca, mostrando sus afilados dientes. "Se acabó, así es como acabo", se decía el muchacho. Cerró los ojos para dar fin a su vida, cuando de pronto, fue interrumpido.
- Te rindes muy fácilmente – Una voz sonó frente a él.
- ¿C-Connor? – Hans reconoció su voz.
- Arrástrate a un lado del portal, ¿quieres? Me estorbas – Comenzó a moverse en dirección a la criatura.
Una ligera onda emergió del recién llegado, alcanzando al monstruo. Y de repente, los mismos seres que atacaron a Hans y Jenna el primer día, en aquel callejón, aparecieron de la nada. Tenían unas zarpas largas, con las que comenzaron a arañar a la criatura, y a empujarla. Cuando aquel ser, destrozaba una de ellas, Connor creaba otra, era asombroso. Aquella cosa, se dio cuenta de que no podía ganar, comenzando a huir. Las copias de Connor le dirigieron hacia el portal, entrando finalmente por él.
- Caray... Qué pasada... - Hans no pudo evitar pensar en alto.
- Desde luego, yo tenía razón, no eres como Cyrus – Vaciló. Unas luces como focos apuntaron a los dos chicos, ¿qué estaba pasando?
- ¿Quiénes son?
- La gente a la que tendríais que haber llamado al enteraros de que algo no iba bien – Una persona se acercaba junto a varios soldados armados.
- ¡¿Se puede saber en qué demonios estabais pensando?! – Era Leyla, venía furiosa.
- Eres tú... - Uno de los soldados ayudó a Hans a levantarse.
- ¡Sí, soy yo! Cómo se os ocurre venir aquí, ¿jugabais a los detectives?
- ¡Hans! – Jenna se acercaba a lo lejos – Menos mal, estás vivo...
- Con la suerte que tengo, es un milagro, sí... - Miró a Connor – Gracias.
- No te he salvado, simplemente he metido a la criatura en el portal, tú estabas en medio – Seguía siendo él, después de todo.
- Ya... Lo que tú digas. ¿Cómo está Bastian?
- Bien... Herido, pero... Se pondrá bien – La chica se quedó mirando al portal. - ¿Qué es eso?
- Eso, es un portal... Como el que conocíamos hasta ahora – Aclaró Leyla. – Al menos hasta que el recién llegado entró en contacto con él, este es el resultado... ¿Sabéis cómo de malo es esto? Antes estaba en un sitio fijo, AHORA, es impredecible. Contadme inmediatamente qué estabais haciendo aquí, Jenna – Sin duda, estaba furiosa.
- P-pues... Queríamos ver si, había alguna pista de lo que... Pasó y eso.
- Oh, cielos... - Suspiró - ¡Te dije que yo me encargaba de aquello!
- Pero no nos has vuelto a decir nada sobre el tema y, han pasado varias semanas...
- ¡Jenna! No tienes ni idea, de lo difícil que es llevar toda esta situación. Tú perdiste un novio y un amigo, lo sé, pero quien tuvo que llamar a la puerta de sus casas, y contarles que sus hijos no iban a volver, fui YO. Todo lleva un tiempo, y lo siento, pero con lo que está ocurriendo ahora, no es una prioridad – Aquello fue bastante frío.
- ¡Pues para nosotros sí es una prioridad! – La lluvia ocultaba sus lágrimas, pero no su enfado - ¡No sabemos lo que les pasó y vamos a encontrar la respuesta!
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La Tormenta Ignea (COMPLETO)
FantasyHans es un chico de unos 17 años, el cual tiene una vida medianamente común, o al menos, solía ser así. Su historia cambia cuando entra en contacto con un pequeño orbe de energía, que aparece sin previo aviso en su habitación, dejándole inconsciente...
