Durante el día siguiente, todos se tomaron un respiro. Tras lo de Shane, necesitaban un momento de calma, un poco de claridad en la tormenta, lo que no sabían, es que la vida no tenía esos planes para nuestros protagonistas. Hans quería sacar tiempo para comprar el regalo de Navidad de Leigh y Roy, le había pedido ayuda a Nora, habían quedado en el centro, al lado de la plaza del gato.
- Buenos días.
- Ey, ¿cómo has dormido? – Le preguntó ella.
- Bueno... ¿Está mal si digo que bien? Es decir, lo de Shane... No me acostumbro a lo que vimos.
- Probablemente ninguno lo haremos... ¡Pero eh! Hemos acordado que nada de hablar de "trabajo", ¿vale?
- S-sí. Hagamos eso – Trató de sonreír.
- Nos merecemos esto, y hoy vamos a conseguir un regalo de Navidad ideal, ya lo verás – Se agarró de su brazo.
- Hoy llevas abrigo, ¿eh?
- Chi – Dijo, con ternura.
- Menos mal, jaja.
Anduvieron por diferentes tiendas, buscando algo que pudiese gustarle a Leigh y Roy. Pensaron en un marco con fotos, en un ramo de flores para el salón, una cena para ellos solos en un buen restaurante, y Hans creyó por algún motivo que comprarles un muñeco de "Gremlins" era buena idea. Según él "era el regalo de Navidad perfecto".
Por suerte, Nora logró disuadirle y convencerle de pillar una reserva en el mejor restaurante de todo Cheshire, y comprar un sobre para presentarlo bajo el árbol que tenían en casa. Más tarde, desayunaron en una cafetería donde la calefacción era agradecida dentro del local.
- Hay que ver... Hemos tenido suerte de encontrar mesa para ellos, estoy segura de que lo van a adorar.
- ¿Tú crees? Yo sigo pensando que el gremlin era mejor idea... - Dijo, refunfuñando.
- Pues no pienses tanto, no te hace bien – Se burló.
- Ya, ya... - De pronto, vio cómo una persona corría desesperada de la calle donde estaban, más tarde, otra, todos corrían en la misma dirección.
- ¿Qué ocurre? – Nora se levantó.
- No lo sé... - Hans se puso en pie y ambos salieron de la cafetería. Una vez en la calle, la gente corría con terror en sus miradas, ¿qué estaba pasando? Un helicóptero sobrevolaba la zona, y la policía iba en camino.
- ¿Es alguna especie de atraco o similar?
- ¡Eh, oiga! – Paró a un señor - ¿Qué está ocurriendo?
- ¡Una luz ha aparecido de la nada, es enorme! ¡Ha salido de la nada! – Siguió corriendo.
- Oh, mierda... ¡Vamos!
Corrieron en dirección al problema. ¿Había aparecido un portal en mitad de la calle? Eso era un problema inmenso. La policía llegaba poco a poco. Como era de esperar, había un portal abierto, aunque todavía no había ningún monstruo en el lugar. Los agentes apuntaban en grupo en su dirección, de mientras, Hans y Nora trataban de esquivar a la gente y ver qué ocurría. De la nada, apareció una figura humana, con una caperuza marrón, taba su rostro, era... Un humano.
- ¡¡Las manos en alto!! ¡¿Quién eres tú, cómo haces eso?!
- Humanos... Eso es bueno – Decía - ¿Esto es la Tierra? – Alzó la voz.
- S-sí, claro que lo es... ¡¡Te he dicho que las manos en alto!!
- Entonces estoy en el lugar correcto – Se quitó la capucha, dejando ver un pelo de un tono rojizo, al igual que sus ojos, tenía una mirada seria. Comenzó a andar, ignorando a la policía, trataron de detenerlo, disparando cerca de él, para meterle miedo, pero ni pestañeó.
ESTÁS LEYENDO
La Tormenta Ignea (COMPLETO)
FantasyHans es un chico de unos 17 años, el cual tiene una vida medianamente común, o al menos, solía ser así. Su historia cambia cuando entra en contacto con un pequeño orbe de energía, que aparece sin previo aviso en su habitación, dejándole inconsciente...
