Llegaron al Limbo, donde todo seguía bastante igual, Lein se sintió como en casa, Ellen por otra parte, no estaba convencida de estar en aquel lugar, demasiados malos recuerdos. Hans y el resto del grupo alucinaban, allí era donde la Guardiana de las dimensiones manejaba todo el cotarro, con la ayuda de Brooke.
- Esto es asombroso... O sea, ¿aquí es donde tú actúas? – Rogers no daba crédito.
- Parece una nave espacial, como de ciencia ficción – Añadió Nora.
- Bueno... Poneos cómodos, los pioneros aquí, lo recordarán algo más estrecho, pero... Hice varios cambios, si cruzáis esa puerta – Señaló Heather -, hay acceso a un enorme jardín, relajaos un poco.
- Es una pasada, Heather – Dijo Hans, mirando tras la puerta. – Nora, ¿vamos?
- Por supuesto – Respondió alegremente. Todo el grupo se fue dividiendo por el enorme jardín, mientras que la guardiana se encargaba de modificar la dimensión de Hans, llevaría un buen rato.
Abi y Derek se alejaron un poco de sus amigos, queriendo tener por fin un rato para ellos solos, en unas condiciones tranquilas. Encontraron uno de esos asientos similares a un columpio que se podía ver a veces en los porches de las casas. Se sentaron, y ambos suspiraron aliviados, al mismo tiempo.
- Es raro volver a este lugar... - Decía el chico.
- Debiste pasar mucho tiempo aquí.
- Ni te lo imaginas... - Miró a lo que parecía ser un cielo artificial, las nubes no se movían – Fue una época extraña, la verdad. Menos mal que ya se acabó.
- ¿Sabes? Creo que seguimos siendo un buen equipo.
- ¿Tú crees? Hoy casi de pierdo, Abi – Dijo, agachando la cabeza.
- Bueno... Yo te perdí una vez, así que... Estamos en paz.
- Ja, ja, qué graciosa.
- Oye, Hans, Nora, Billy y Jenna... ¿Crees que estarán bien? Me refiero, cuando todo esto llegue a su fin.
- Sí, yo creo que sí. Desearía que hubiesen sido más, pero...
- Siempre caen buenas personas en este tipo de movidas, lo sé... ¿Quieres oír algo?
- Claro.
- Creo que, Yvonne, Lucas, Courtney y muchos más, estarían orgullosos de ti.
- Eso... Eso me quita algo de peso sobre mis hombros, gracias – Apoyó la cabeza en su regazo.
- Y ahora... ¿Qué haremos con Terence?
- Yo lo mataría, total, por una vez más.
- Dereek...
- ¿Qué? ¿No? Pues vale – Se hizo el molesto.
- Habrá que tenerle vigilado, pero... Creo que, lejos de todo el mundo que nos rodeaba, puede llegar a ser buena persona.
- Si me dieran una moneda por cada cosa positiva que sueltas...
- Ay, cállate. En serio, quiero pensar que Terence tiene algo bueno.
- Espero que tengas razón, o si no le dispararé de nuevo en el ojo.
- Entonces, ¿te parece bien llevarlo a Medianoche?
- A ver, bien, lo que se dice bien... No, pero... - Le miró – Confío en ti, y en las decisiones que tomas.
- Nos hubiéramos llevado mucho mejor en nuestro mundo si hubieses sido así de majo y tierno conmigo desde un principio.
ESTÁS LEYENDO
La Tormenta Ignea (COMPLETO)
FantasyHans es un chico de unos 17 años, el cual tiene una vida medianamente común, o al menos, solía ser así. Su historia cambia cuando entra en contacto con un pequeño orbe de energía, que aparece sin previo aviso en su habitación, dejándole inconsciente...
