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Hans volvió a casa de Ellen, donde el resto seguía investigando. Al entrar, Billy y Lein parecían atentos a la pantalla. Nora estaba en el balcón, hablando por teléfono, ¿quizá se trataba de Jenna? Dejaron de prestar atención y se acercaron al muchacho.

- Ey, ¿cómo ha ido? – Preguntó Billy.

- Fatal... He intentado convencerle y, se lo ha tomado como un ataque.

- Hans, poco había que pudieras hacer con tu amigo... Después de todo, ya vimos lo que ocurría – Dijo la pelirroja.

- Sí, pero... Me siento como el culo, la verdad. No puedo decirle lo que sé de ese periódico, porque entonces tendría que contarle toda la verdad, y no creo que le apetezca tener un amigo con poderes eléctricos.

- Dile a Nora que te acompañe, seguro que con su don...

- Sí, pero no debería ser así, vaya.

- Ey – Nora entró en el salón. – Por la cara que llevas, deduzco que ha ido mal.

- ¿Tanto se me nota? – Agachó la cabeza.

- Pareces un alma en pena, sep – Billy le puso la mano en el hombro.

- ¿Con quién hablabas?

- Con Jenna.

- ¿¿Jenna?? Qué... ¿Qué te ha dicho? – Hans se alegró de saber de ella.

- Dice que no está lista para volver, que todavía... Es pronto.

- ¿Pronto? El mundo se irá al cuerno en algún momento, le necesitamos...

- Lo sé, pero... Quizá no es tan fuerte como pensabas.

- Es fuerte... Si yo soy fuerte, ella lo es, no... No lo entiendo. Sé que lo de Connor le destrozó, pero... Debería saber que la necesitamos aquí.

- Hans – Ellen se le acercó. – Dijiste que recibías mensajes en tu móvil, ¿verdad? De alguien desconocido.

- Sí, ¿por qué?

- Ven, mira esto – Se acercaron al ordenador. – Hay fechas, con un montón de mensajes escritos... ¿Te suena alguno?

- Joder, me suenan todos... Son los mensajes que me ha estado enviando – Parecía el historial de una conversación. - ¿Shane sabe que intentan sabotearle? ¿Pero quién demonios es?

- Ni idea, pero fíjate en el último mensaje. Es de hoy, ¿lo has recibido?

- Sí... - Sacó su teléfono – Es como si pudiese saber lo que estoy haciendo, comenzó a enviarme más mensajes a medida que hablaba con Noah.

- Si es alguien que quiere acceder al código del cacharro que controla los Apex...

- ¿Es un aliado?

- No lo sé, podría serlo, o... Alguien que termine provocando que todo fracase, no hay forma de saberlo – Ellen parecía preocupada.

- ¿Y no hay más mensajes apuntados?

- No... Diría que ese es el último que recibirás, pero ¿cómo se sabe algo así? Shane tiene mucha información, y no tengo ni idea de cómo la consigue.

- Si está investigando Ardis, ya todo me parece posible – Añadió Lein. – De todas formas, estaría bien saber quién es el infiltrado que busca el código ese para los Apex.

- Le has respondido algunas veces, ¿verdad?

- Sí... Pero, nunca me fio, es todo tan extraño... - Hans comenzaba a tener dolor de cabeza – De todas formas, hay que volver a ese laboratorio y encontrar ese código, aunque sea para nosotros.

La Tormenta Ignea (COMPLETO)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora