Decidieron dirigirse a otra sala del invernadero, lejos del cuerpo que había en el lugar, los cristales rotos, y la criatura que teñía el suelo de rojo en todo el centro. Ellen y Lein iban por delante, guardaron la pistola, y se apoyaron en un mueble que había en la recepción. El resto, se quedaron frente a ellos, sin saber muy bien qué decir. La mirada seria de la pelirroja intimidaba bastante, y el silencio que se formó entre ellos fue aun peor.
- A ver por dónde empezamos esta conversación sin que a ninguno nos explote la cabeza... - Dijo, resoplando su flequillo.
- ¿Por qué no empezamos por vosotros dos? ¿Quiénes sois? – Propuso Hans.
- Vale... Sin que nadie se sorprenda, por favor – Respiró profundamente. – Lein y yo, somos de otra dimensión.
- ¿De otro mundo? – Billy intentaba comprenderlo.
- No, de otra dimensión, es muy diferente. Vivís en la Tierra, nosotros solíamos vivir en otra, pero, seguía siendo una versión distinta, eso es todo.
- Vale... O sea que venís de distintas "Tierras", ¿no?
- Eso es... Ya sé que no nos vais a creer, pero, el resumen es... Existe "alguien" que protege las dimensiones, de parásitos, cosas malas que se alimentan de ellas, y en ocasiones acaban condenando ese mundo, en este caso, la Tierra.
- ¿Nos estáis vacilando? – Preguntó Nora.
- No, no... A ver, esa cosa que hay muerta en el suelo...
- Pertenece a otro mundo, lo sabemos, ya nos hemos enfrentado a diferentes bicharracos antes, cruzan portales.
- ¿Otros monstruos?
- ¿Recuerdas la pila de dibujos que llevabas la última vez que nos cruzamos? Esa pulga gigante es uno de ellos.
- Oh, mierda... - Suspiró – Entonces tenemos dos problemas. Esa cosa que hay muerta en la otra sala... No es del mismo mundo del que salió aquel bicho peludo.
- ¿¿Cómo dices?? – Bastian no entendía nada.
- A ver, habéis estado lidiando con monstruos de otro mundo, que salen de portales... Ese depredador, es de una dimensión distinta, no de un mundo distinto... - Aclaró Lein – Es algo de la Tierra, pero... Joder cómo odio las casualidades.
- ¿Puedes explicarte mejor? Nos estamos perdiendo un poco – Jenna se impacientaba.
- Para eso necesitamos que nos contéis qué hacéis teniendo relación con criaturas así.
- Bien, el resumen es... - Jenna se puso recta – Todos los que estamos aquí tenemos un "don", habilidades especiales, que vienen del mismo mundo por el cual cruzaban unos monstruos rarísimos de otro mundo, Leyla es quien dirigía todo eso, en secreto. Existe una máquina en una mansión abandonada de esta ciudad, alguien debió de construirla allí, pero ni idea de quién es. Todo lo que sabemos es que de vez en cuando, esa máquina abría un enorme portal, el cual daba una información sobre la criatura que andaba cerca, incluso documentando qué capacidades tiene. Luego Hans, le hizo algo raro al portal y lo rompió, haciendo que ahora aparezcan portales por toda la ciudad, sin información, sin poder prevenir nada... Esa es la historia.
- Me voy a sentar – Dijo Lein, tratando de procesar toda la información.
- ¿Y esos poderes vienen del mismo mundo? Hmm... No sé nada de eso, pero hay coincidencias muy raras – Ellen pensaba en alto. – Hans, ¿te suena de algo el nombre de "Ardis Nebulosa"?
- ¿Qué? N-no, ¿debería?
- Pues un poco, ya que tienes el icono de dicho mundo cosido en tu sudadera.
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La Tormenta Ignea (COMPLETO)
FantasyHans es un chico de unos 17 años, el cual tiene una vida medianamente común, o al menos, solía ser así. Su historia cambia cuando entra en contacto con un pequeño orbe de energía, que aparece sin previo aviso en su habitación, dejándole inconsciente...
