ALEXANDRA PEMBERTON
Después de comer con los Bogani, Noah me llevó a casa y la verdad lo último en lo que quería pensar era en el trabajo, así que mi plan era entrar y tomar un largo baño que consiguiera relajarme y me ayudara a despejar mi mente.
- Llegó un presente para usted señorita – dijo una de las mucamas en cuanto me vio
Asentí y me aproximé a la mesa donde se encontraba un gran arreglo floral bastante elegante; tomé la tarjeta que se encontraba en medio de las flores y me sorprendí al notar quien había enviado el regalo.
"Conocerla fue espléndido, espero acepte mi invitación a cenar mañana"
Benjamin Brown
Su número estaba anotado en la tarjeta, pero justo ahora no tenía cabeza para pensar en eso, así que volví a colocar la tarjeta en su lugar y llamé a Olivia para que preparara mi baño con las esencias que me gustaban; después subí a mi habitación y me acosté sobre la cama cerrando los ojos.
¿Cómo es que de pronto mis días se habían vuelto tan caóticos? ¿Por qué no podía tener un poco de paz?
Permanecí acostada hasta que Olivia vino a buscarme para indicarme que el baño estaba preparado y asentí mientras ella se retiraba; me desnudé y sujeté mi cabello con una peineta antes de introducir mi cuerpo en la bañera; en ese mismo instante mi cerebro se desconectó y me dejé llevar por el calor en mi piel y el olor a rosas que impregnaba el ambiente.
Tenía mucho que pensar y muchas cosas que considerar; pero tal vez podía empezar aceptando la invitación de Benjamin, al fin y al cabo, ¿Qué podía perder?
Necesitaba liberarme un poco y un buen primer paso era darme la oportunidad de conocer a nuevas personas sin tener el miedo de por medio; quizá inclusive las cosas podían salir bien; Benjamin Brown era un hombre apuesto, educado, elegante y tal vez salir con él a cenar podría ser bueno para mí; solo tenía que intentarlo.
Permanecí en la bañera un largo tiempo hasta que el agua se enfrió; me cubrí con la bata y me dirigí al armario para buscar algo cómodo que ponerme y al final después de unos minutos me decidí por un short de seda y un sweater ligero, una vez que terminé de vestirme, me senté frente al tocador y comencé a aplicarme las cremas que solía utilizar y peiné mi cabello con cuidado dejándolo caer suelto por mi espalda.
Le pedí a una de las mucamas que trajera la tarjeta que se encontraba en las flores y en cuanto la tuve en mis manos, le envié un mensaje a Benjamin agradeciendo el bonito arreglo que había enviado y confirmándole que aceptaba su invitación a cenar; no esperé su respuesta y simplemente me recosté sobre la cama y bostecé con cansancio, así que no fue sorpresa cuando tras unos pocos minutos caí en un profundo sueño.
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Desperté por la mañana sintiéndome mucho mejor y lo primero que hice fue revisar mi celular para leer el mensaje que me había enviado Benjamin.
"Es un honor para mí que hayas aceptado mi invitación; pasaré por ti a las ocho, ¿Te parece bien?"
Respondí a su mensaje con una confirmación y después dejé el celular a un lado; no tenía muchas ganas de levantarme, pero tenía responsabilidades que cumplir así que no podía continuar perdiendo el tiempo.
Me di una ducha rápida y me vestí con un traje de dos piezas; me maquillé de manera sutil y Olivia se encargó de arreglar mi cabello en una coleta alta y estilizada que me daba un aire más formal; coloqué todas mis cosas personales en un bolso y bajé a desayunar, pero en esta ocasión, mi padre ya se había marchado así que me senté sola en la mesa lo cual consiguió que mi buen ánimo se esfumara.
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LEGADO
Novela JuvenilDos familias llenas de poder y riqueza Dos familias que siempre estuvieron en contra Y dos herederos que no saben perder Alexandra Pemberton nunca ha recibido un No por respuesta y no existe nada ni nadie a quien ella no pueda doblegar Lucca Andre...
