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La situación en el piso estaba bastante incómoda desde que Carey había "vuelto de la ducha". A pesar de que le alegraba ver a Steve y le hacía mucha ilusión su visita, la verdad es que no era nada oportuna. En el mismo día había discutido con Bucky en público por un ataque de celos de él, se había acostado con él (lo que ella identificaba como un error inconmensurable) y habían recibido la visita de Steve en mitad de todo eso. Aún no recordaba en qué momento de la discusión había terminado teniendo relaciones con su ex, y ni siquiera tenía margen alguno para asimilarlo.

Torpemente, Carey se fue del piso, diciendo que había quedado con Wanda y que no se podía quedar. Steve, aunque extrañado, aceptó la decisión de ella y se quedó a solas con Bucky, suspirando un poco.

—Qué despegados que son los niños ahora. Veintiún años y ya no quiere saber nada de los padres, ¿tú te
crees?

Bucky sonrió con un poco de diversión y asintió.

—Nos estamos quedando obsoletos, Stevie. —le revolvió el cabello aún con esa media sonrisa.— pidamos pizza, hoy hay partido. ¿No te trajiste al pulgoso?

—No vuelvas a llamar así a mi único hijo varón. —le advirtió Steve con una amenaza divertida mientras iba a agarrar dos cervezas.— no me traje a Toby porque como a tu amiguito no le gustan los animales.

—No llames amiguito a mi único hijo varón. —le imitó Bucky, riendo.

—¿Te puedes creer que exista un ser humano al que no le gusten los animales? Tienes unos amigos...

—Bueno tu amigo Sam y tu amigo Scott tampoco es que sean gran cosa. —se defendió, abriendo su cerveza con los dientes y sacando un suspiro de regaño en Steve.

—No hagas eso, que te rompes los dientes. —le dio un manotazo mientras Bucky, riendo, le escupía la chapa del botellín en la cara.— ¡James Barnes! ¡Cien años y no cambias!

—Uno tiene que mantenerse fiel a sí mismo. —explicó y volvió a reírse cuando Steve a regañadientes le pasaba su botellín para que se lo abriera.

—Al menos ya no fumas. —murmuró Steve, tomando un trago de la cerveza una vez Bucky se la había devuelto.— ¿has vuelto a quedar con chicas o aún no has vuelto a ser el Bucky de los cuarenta del todo? —le guiñó un ojo con diversión.

—El Bucky de los cuarenta le hubiese hecho bullying a este Bucky, ya no soy tan atractivo. —mintió Bucky con toda tranquilidad.

Steve empezó a reír, poniendo una mano en su estómago. Bucky se rió un poco por extensión, hacía tanto tiempo que no disfrutaba de la compañía de su mejor amigo que no se había dado cuenta de lo mucho que le curaba el alma. Con Steve no habían problemas, solo paz y tranquilidad. Además y como era evidente, estaba muy de buen humor tras el pequeño rato que había pasado con Carey, era como si no hubiera pasado tiempo entre ellos, aunque todo lo hubiera desencadenado una escena terrible de celos, sentía que volvía a conectar con ella y que quizás volverían pronto.

—El Bucky de los cuarenta quizás le hubiera hecho bullying a este Bucky, pero este Bucky quizás le hubiera partido esa cara de ladrón travieso que tenías. —le bromeaba Steve, ahora sacando él una risa sonora en Bucky.

—¿Sabes quién sí me hubiera dado un buen bofetón y una bronca monumental si estuviera aquí? —le preguntó, y tras varios segundos en los que con la mirada se comunicaron la respuesta, dijeron a la vez; ¡Rebecca!

—Tu hermana te hubiera puesto firme en dos minutos, no hubiéramos necesitado ni protocolo ni nada. —le molestó Steve cuando ya ambos tenían esa risita tonta que no paraba.— ¿cómo era eso que siempre te decía...? ¡Ah, sí! aclaró su voz y la agudizó, imitando la voz de la pequeña de los Barnes.— ¡James, Ponte a trabajar! ¡No traigas a tus amigos raros!

Who is? | Bucky BarnesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora