Capítulo 35

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Stella

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Stella

Un año después…

Dicen que después de la tormenta siempre vuelve la calma, sin embargo, han transcurrido doce meses y ahora es que acepto que William Grant se ha ido para siempre de mi lado, mientras trato de rehacer todo lo que destruyó luego del paso de Vitelio y de él por mi vida, los primeros meses fueron los más difíciles para mí, porque tenía que aceptar que también había perdido a mi padre y abuela, para mi familia dejamos la versión oficial de que fueron asesinado cuando se negaron a pagar mi rescate, viviré toda la vida con la culpa de que ellos ya no están.

El primer mes fue horrible, lloraba y literalmente deseaba morirme mientras luchaba entre la realidad y lo que las fantasías me regalaron, los posteriores iba al bar como una adicta buscando su dosis de droga, nunca más volvió a abrir sus puertas, pregunté a todos, hasta a Tess que con lástima en su rostro nunca tenía una respuesta. Llegué a pensar que no deseaba ponerse en contacto conmigo, hasta el día del funeral de su padre, fui porque sabía que Stacie me necesitaría y estuve para apoyarla, su madre y hermanas me recibieron como si alguna manera me conocieran, supuse que la niña les hablaba de mí.

Hasta que un día frente al bar bajo una lluvia torrencial, entendí que no volvería y caminé por las calles de la ciudad alejando el dolor que me generaba su ausencia, arrepentida por las cosas que hice y le dije a mi padre, porque nunca imaginé que también se iría, que me quedaría sola y es tan horrible decir adiós cuando no estás preparada. En las noches a veces les hablo a mis padres, les pregunto si todo está bien, si están orgullosos de mí, ahora soy la bailarina principal porque me lo he ganado y no porque un hombre compró mi lugar, me gradué con honores, hace meses en la Quinta Avenida había una marquesina con mi foto anunciando El Lago de los Cisnes.

Doug y yo no podríamos creer que estuviéramos ahí, los diarios reseñaron el espectáculo como el regreso del American Ballet Theatre, era como si todos los que pertenecíamos a la compañía estuviéramos renaciendo de las cenizas. Vivía, estaba en paz y no me sentía completa, trataba de salir con mis nuevos amigos, me enfoqué a ser una chica normal. Abby y yo viajamos juntas a Hollywood como parte de nuestros deseos, me di cuenta de que vivir no era malo, realmente me estaba sintiendo completamente diferente.

Mis lágrimas desaparecían y yo aprendía a reír de nuevo, mientras encontraba en los pequeños detalles la belleza de la vida, Stella Carter, la chica que creía que si vivía una vida normal, estaba enterrada y así desperté, fue así que mis tristezas se fueron a volar, que dejé de llorar por las noches por él, porque necesitaba seguir con mi vida.
La música deja de sonar y los aplausos me inundan, esta noche estrenamos el ballet Sueño de una noche de verano, el cual se considera todo un referente ya que ha formado parte de toda una serie de obras a lo largo de los tiempos. La musicalización de esta comedia inglesa escrita por William Shakespeare  estuvo a cargo de Félix Mendelssohn mientras que la coreografía fue responsabilidad de George Balanchine, considerado como el coreógrafo más importante de todo el siglo XX.

RaméDonde viven las historias. Descúbrelo ahora