XIII

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  “Los besos son como pepitas de oro o de plata, halladas en tierra y sin un gran valor, pero preciosas porque revelan que cerca hay una mina”.

George Villiers.

  —Usted está perfecta —le digo—, se ve hermosa.

  —¡Claro que no! —asegura—. He engordado mucho, el vestido está perfecto, pero yo no.

  Cómo pueden notar estoy en la boutique tratando de calmar a Emily ya que el vestido le encantó, y me alegro por eso, pero ahora dice que está gorda.  ¡Bendito sea el señor con esta mujer!.

  —Calmate Emy —su cuñada trata de consolarla—. Deja de ser tan dramática, estás perfecta.

  —No me siento perfecta —contesta.

  —Señorita, no entiendo de verdad porqué se siente así —le digo—. ¿Por qué dice que está gorda?, para mí está bellísima y su cuñada piensa igual.

  —Amelia, quisiera creerte, pero tú tienes un cuerpo en forma y muy hermoso, yo en cambio, este vestido es mucho para alguien tan simplona.

  —Hagamos una cosa, señora Emily. —Busco mi cinta métrica y mido su cintura al igual que la mía. —Su cintura mide 58cm y la mía mide 62cm, ¿ve que mi cuerpo no tiene tanta figura?

  —Tal vez, pero...

  —Quisiera hablar un momento con usted. —Me dirijo a un probador y le pido que tome asiento a mi lado—. ¿Puedo saber por qué tiene tanta queja sobre usted?

  —No tengo queja sobre mí, solo es que... no estoy satisfecha.

  —¿Cómo usted cree que pueda sentirse satisfecha?. O creo que la mejor pregunta es: ¿desde cuándo usted se siente insatisfecha con usted?

  —Bueno, creo que todo comenzó cuando tenía nueve años, mis padres dieron éxito con un negocio y empezaron a ganar dinero excesivamente. —Ella empieza a llorar y continua—. Mis padres me presionaron toda mi vida, a pesar de dar lo mejor de mí, nunca quedaban satisfechos y eso hizo que yo tampoco me sintiera satisfecha conmigo.

  —Lamento escuchar eso —digo—, pero dígame usted, si todas esas críticas que hace sobre usted misma o que sus padres hacen sobre usted son verdad ¿por qué se va a casar?

  —No entiendo la pregunta. —Seca algunas lágrimas.

  —¿Por qué su prometido le pidió matrimonio?

  —Porque me ama.

  —¿La ama como es o por lo que podría ser?

  —Él me ama... ¡cómo soy yo! —exclama con entusiasmo, ya entendió.

  —¿Lo ve?. Usted tiene muchas virtudes y talentos, los cuales esconde bajo sus críticas. En vez de ver críticas dónde no las hay, vea la maravillosa persona que tiene por dentro y demuéstrale al mundo lo que es ¿le parece bien?

  —¡Tiene razón! —afirma con confianza—. Muchas gracias, señorita Amelia.

  —Es un placer ayudarla.

  Al final, mi cliente se va con una gran sonrisa, con un brillo distinto en sus ojos y con esperanza de empezar una vida nueva... ¡que alegría!

  —Jefa —llama una de mis ayudantes—, debemos empezar con la nueva colección para la exhibición.

  —Tienes razón, empecemos con los preparativos.

  En unas semanas va a haber una exhibición de colecciones entre modistas internacionales, y no me podía negar a tal invitación, sé que hace días me desmayé y “prometí” descansar más seguido; pero como dije, no podría negarme a tal invitación dónde puedo dar a ver aún más mi trabajo.

Entre líneas Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora