Cuando te enamoras no vuelves a ser la misma persona que eras antes, porque es en ese momento donde empiezas a vivir la vida de verdad.
Luis Miguel Alvarado.
—¿Se va a morir? —escucho un sollozo.
—Tranquila, esto tiene su solución, y además, ella no se morirá al escuchar la noticia. ¡La voy a matar yo por necia!
Intento abrir los ojos pero éstos no querían abrirse, estaba muy cómoda y relajada así que ignoro todo a mi alrededor para seguir durmiendo.
De repente, a mi mente llegan las mil y un cosas que debo hacer, como un cañón.
—¡Ahhh! —grito inconscientemente y me levanto de golpe.
Me doy cuenta que estoy en la habitación de un hospital, Nathalie está con Camill a un lado de la cama en dónde me encuentro.
—¡Despertó! —saltó Camill de la emoción.
—¿Estás bien?, ¿te duele algo? —me pregunta Nath.
—Yo... —coloco mi mano sobre detrás de mi cabeza al sentir una punzada extremadamente dolorosa en ésta—. ¿Que me pasó?
—Se desmayó —escucho la voz de Alessandro el cual entra a la habitación—. ¿Puedo saber que hizo en en el viaje?
—Nada nuevo —respondo—, ¿por qué pregunta?
—¡Porque te vas a morir en menos de dos meses! —grita Nath al borde del llanto.
Wow, wow, wow... ¿Voy a... Morir?
Siento poco a poco como todo me daba vueltas y empezaba a sentir náuseas por la impresión.
—¿Voy a...?
—¡No! —exclama Alessandro dirigiéndose a Nath—. Nadie va a morir, ¡le dije que no lo dijera de esa manera!
—¡¿Y entonces, como quieres que se lo diga?!
—¡Ya cállense!!! —grita Camill haciendo que pare la pelea—. ¡Mi cuñada no va a morir, solo debe descansar!
¿Cuñada?, ¿morir?, ¿descansar?. Que alguien me ayude a lanzarme de un precipicio.
—Okey, necesito que alguien, calmadamente, me diga que es lo que me pasó —digo—, porqué yo no entiendo el idioma a gritos
—Disculpe. Primeramente le pregunto que hizo en su viaje, ya que le hicimos unos exámenes y descubrimos que se desmayó por cansancio.
—¿Cansancio? —le pregunto a Alessandro—, pero si yo no he estado cansada, todo lo contrario, he estado más activa que nunca.
—Se nota —Nath le murmura a Camill y ésta ríe.
—Tal vez usted haya estado activa —continua Alessandro—, pero ¿ha descansado lo suficiente?, ¿ha comido bien?.
—Claro que... —Mierda— No.
—Debe descansar, aunque no se sienta cansada, el cuerpo lo necesita igual que la mente.
—¿Que es lo peor que puede pasar?
—Bueno, en casos no tan extremos podría convulsionar, en casos extremos...
—La muerte —Nath termina la frase de manera dramática.
Lo que me faltaba, tener la agenda llena de cosas que hacer y debo descansar, esto no puede ser peor.
—¿Por cuánto tiempo debo descansar? —le pregunto a Alessandro.
—Debería descansar mínimo dos semanas.
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Entre líneas
RomanceUn día era una famosísima escritora y modista, muy perseguida y admirada por todos a pesar de su arrogancia y orgullo. Luego, el destino le cobra factura arrebatándole sus memorias y despierta de un accidente sin siquiera saber su propio nombre. P...
