Cuando Reina llego a la entrada del gran salon, el murmullo de los nobles se alzo como un oleaje contenido bajo la luz de los candelabros. En ese enorme salon, donde todas y cada una de las interacciones estaban llenas de hipocrecia, todos parecian estar dispuestos a juzgar su reaparición en sociedad. El aire estaba impregnado de perfume de todo tipo y las horrendas vestimentas hacia ver a los Tenryubitos parecieran floreros marginales.
Mientras descendia con lentitud las escaleras simtio cómo las miradas se clavaban como dagas sobre ella, algunas con curiosidad, otras con un brillo de escándalo apenas disimulado. El vestido de aquella noche confirmaba las sospechas de muchos, sobre el verdadero motivo de su viaje y su asociación con cierto pelirrojo.
Cuando toco el ultimo escalon el violín inició la primera melodía, y el murmullo sofocante de la multitud desaparecio ligeramente, debia mantenerse firme y no flaquear ante la presion de la nobleza, si queria volver a su estatus habitual.
Toda Tierra Santa se entero de la precaria situacion de Lilit a los pocos días despues de su visita nocturna. Como se habia previsto, la noticia de que Lady Capell ama y señora de Tierras verdes, y unica descendiente de la antigua familia de Nerona... No solo habia engañado por años a los nobles sobre su casamiento, si no que ademas, su amante resulto ser parte de los Revolucionarios. Lilit tuvo que asumir sus responsabilidades
—Santa Dominique, me concede el honor...—. Reina se volvio hacia el portador de aquella voz. Era un hombre alto de avanzada edad, con un extraño peinado con puntas a los lados y un copete largo.
—San Figarland...—. Le reconocio con algo de disgusto, era el comandante supremo de los caballeros de dios. Esa horrible orden que repartian "justicia" dentro de los dominios de los nobles mundiales. Nunca habia tenido que tratarlo en persona, pero habia escuchado que era un hombre despiadado. —¿Que desea de mi, Su Excelencia?
El hombre parecia estar buscando a alguien entre la multitud con la mirada. Asi que Reina aprovecho esos segundos para mirarlo con mas detalle, su abuelo tenia una admiracion genuina por los Caballeros de Dios, por lo que conocia la mayoria de los actos realizados por el grupo, incluyendo el de God Valley. Segun el informante de Lilit fue Figerland quien descubrio y envio a su madre de vuelta a Mary Geoise llevandola a las puertas de la muerte.
— ¿Puedo preguntar si ya se ha decidido el destino de Lady Capell?
El viejo Figarland arrugo el ceño ante su curiosidad, todos en Tierra Santa sabian sobre la profunda amistad que ambas compartian.
— Espero no imite sus pasos, Santa Dominique.— respondio con voz seria mientras la guiaba a la pista de baile, la rubia podia sentir como los ojos de la nobleza volvian a acribillarla. Aquella vieja bestia no parecia tener la intencion de añadir mas informacion, pero para su sorpresa el hombre continuo. —Lady Capell recibira una pena leve por su conducta... Y, si se me permite opinar, la decisión fue demasiado indulgente conociendo sus fechorias.
Reina no se sorprendio al escuchar su negativa, alguien como Figarland preferia ver las cabeza rodar por el pavimento. Dio un gracias silencioso al saber que Lilit no corria mayor peligro.
—Su titulo se pondra a disposición y sera casada con el primer noble que reclame su apellido.
Aquel hombre respondio como si el castigo de Lilit no fuera mas que quitarle el juguete a un hijo por unos pocos dias para que aprendiera la leccion. Sin saber que ESE era el peor castigo para la joven noble. Reina conocia su dolor y lo terriblemente asustada que debia de estar en algun lugar del Castillo de Plagea, Lilit se habia inventado un marido para no caer en manos de algun asqueroso noble.
A pesar de su silencio, Figarland continuo dando su opinión. Como si le diera igual que Reina pensara lo mismo que él.
—¿Pero quien, en su sano juicio, tomaria a la sucia mujer de un revolucionario?—. Se pregunto el anciano, como si fuera algo impensable. Los astutos ojos que escondian las gafas de Figarland buscaban una debilidad en ella, podia percibir sus oscuras intenciones. Probablemente ya estaba al tanto de la visita que le hizo Lilit y sospechaba de ella. El silencio de la rubia fue suficiente respuesta. —Escuche que estuvo cautiva en el barco de Akagami.— La mano de Reina reacciono ante sus palabras, a pesar de que su rostro se mantenia inexpresivo mientras bailaban. La hizo girar con gracia antes de continuar el compaz.— Debio ser un infierno para usted, pensar que unos marginales piratas la tuvieron aprisionada.
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Wanted
FanfictionLady Dominique está ansiosa por iniciar su viaje al Nuevo Mundo, era la primera vez que viajaba fuera de la ruta de la nobleza y estaba emocionada por ello. Al menos todo estaba saliendo bien, hasta que divisaron una bandera pirata a la lejanía. Aka...
