Es de tarde cuando termino de alistarme para ir esta noche al club.
Me duche luego de trabajar casi toda la mañana con bombita, Milo y Stellan en el depósito, acomodando tantas cosas viejas y olvidadas.
Luego me vestí con lo que suelo usar normalmente para pasar la noche en el club. Una camisa negra arremangada con los primeros botones desprendidos, y un jean suelto. El negro es el color que suele predominar en toda mi ropa. Podría decirse que el unico rasgo de color que llevo encima es el celeste de mis ojos, que son un rasgo distintivo de los Marshall.
Mientras salgamos con ese color de ojos, no es necesario una prueba de paternidad.
Antes de salir de la habitación tomo mi celular y las llaves de mi camioneta. Le hecho un último vistazo para asegurarme de que todo está mínimamente acomodado, para cuando regrese en la madrugada con compañía.
Bajando por las escaleras me cruzo con Dexter en la punta de está, mientras toma agua de su botella. Lleva su musculoso y bronceado torso al descubierto, y está todo sudoroso, dado que sigue arreglando el desastre que el mismo ocasiono. Me dedica una sonrisa seductora al percatarse de mi presencia.
Silba. - Pero que sexy jefecito. ¿Quién será la afortunada está noche?
- Deja de tirarme flores, que sigues castigado.
- Anda, ¡Es sábado! - se queja. - No me hagas quedarme aquí un sábado a la noche.
- Para ti no hasta que no termines con tú tarea castigo. No quiero ver un solo hueco cuando regrese. - sentencio. - Y dile a Milo que hoy tiene que cubrir su turno, que lo espero en el club en unas horas. - me encamino hacia la salida. - Ross y Emiko tienen guardia en la morada, los demás la noche libre.
- Está bien. - dice desanimado.
Una vez afuera, me subo a la camioneta y comienzo a conducir hacia el portón de la entrada. Al apartar mi mirada por un segundo hacia el costado de la ventanilla lo distingo al pasar. Chasqueo la lengua, irritado.
Allí está de nuevo Forrest Gump, queriendo ir caminando por la vida con sus converse naranjas.
Una vez que los chicos terminaron de acondicionarle la bicicleta, no tardaron en ir a buscarlo para dársela. Los tres llevaban unas enormes sonrisas y un brillo en sus miradas que reflejaban mucha ilusión. Parecían unos padres dándole un regalo a un niño. Si va a resultar que los que vamos a terminar adoptando al Hyun menor vamos a ser nosotros.
Detengo el auto y me bajo de este. Me doy la vuelta y me acerco hacia él.
- Mierda... - llego a oír que susurra cuando se percata que camino en su dirección. Se detiene y percibo su intención de darse la media vuelta y regresar para la casa.
- No te atrevas a moverte. - sentencio, apuntándolo con el dedo. - O te disparare a los pies.
Se queda quieto en el lugar, y lleva su cabeza para atrás lanzando un suspiro hastiado.
¿Él está harto? Yo soy el que ya está hasta la coronilla de toda esta situación y apenas vamos unos pocos días.
- ¿Por cuánto tiempo más vamos a seguir hablando al respecto de este tema? ¿Para qué diablos te crees tú que te dimos la maldita bicicleta? - inquiero con fastidio al quedar frente a frente. - ¿Eres tonto, o qué?
- Prefiero ir a píe. No entiendo cuál es el problema con eso.
- ¿Qué parte no has entendido? - sigo, ya cabreado. - La ciudad está lejos, más si vas caminando. Si tienes ganas de caminar, da la vuelta manzana a la propiedad.
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Estoy Pensando en Ti (Mafia Marshall VI)
RomanceAstor es el menor de los hermanos del clan Marshall. Desconfiado, escéptico, arrisco y malhumorado. Jun es el menor de los hermanos del clan Hyun. Amable, simpático, bondadoso y alegre. Dos polos opuestos. Blanco y negro. Yin y Yan. Positivo y ne...
