Capítulo 41

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Una vez que terminamos de volver a poner toda la casa y el clan en orden, los que están bien regresan a sus puestos y funciones, y los demás se vuelven a sus casas a descansar.

Al entrar a la cocina, distingo a los chicos allí sentados, comiendo pizza, mientras charlan entre murmullos. 

- Ya lo dije yo desde el primer momento en que conocí a Atlas. - habla Dexter, lo que no me extraña para nada. - Los Hyun son impresionantes. 

- Jamás imagine que nuestro Juanito tenía su lado oscuro. - agrega Milo. 

- ¿Ustedes vieron la mirada siniestra que tenía? - continúa Lari con una sonrisa encantada. - Fue malditamente asombroso. 

- Astor... - murmura Stellan a los demás en señal de advertencia, y todos quedan callados de forma abrupta cuando se percatan de mi presencia. 

Me acerco a la mesa y tomo una porción de pizza. Le doy un mordisco. 

- Al menos podrían ser un poco más disimulados. - inquiero serio. 

- ¿Cómo está el niño? - pregunta Ross, cruzado de brazos. 

- No lo sé... - respondo por lo bajo. - No ha querido hablar conmigo, pidió estar solo. Así que subió a su habitación. 

Lari chasquea la lengua. - ¿¡Y lo has dejado irse así sin más!? - exclama molesta. - Que fácil de convencer eres. Podrías haber puesto un poquito de resistencia, ¿no? 

- Rain tiene su carácter.  - digo. - Un carácter de mierda, mejor dicho. 

- Ah, ya si, claro. - sigue Dexter con evidente sarcasmo. 

- ¡Si! - exclamo. - Y cuando dice "No" es un no rotundo. Una vez casi me arranca el brazo cuando fui en contra de eso. 

- Si te refieres a la noche del club, esa vez te la tenías bien merecida porque fuiste un imbécil. - menciona la pelirroja. 

Abro los ojos ampliamente. - ¿¡Te lo ha contado!? - exclamo enojado. 

- Claro que no. - dice con el ceño fruncido. - Pero los vi. 

- Ya sabemos todos como lo dejo toda la situación con su padre. - agrega Stellan con ese semblante tan sereno suyo. - Cuando apenas llegó estaba muy apagado, en comparación al muchachito vivaz que era cuando vino con Atlas. De a poco comenzaba a ser él mismo de nuevo. - hace una pausa. Posa sus ojos oscuros en mi. - Va a necesitar nuestro apoyo. 

Y llámenme loco, pero por la mirada que me dedica, algo que me dice que entre líneas quiere decir "Va a necesitar TÚ apoyo". 

Pero... ¿Cómo puedes ayudar a alguien, cuando no puedes ayudarte ni a ti mismo? 

A eso se refería Vitto cuando me dijo que debía empezar conmigo primero. 

"No puedes amar a otros, si no te amas primero a ti mismo" - fue una de las primeras cosas que me dijo luego de su ruptura con Izan. 

Comienzo a comprender a que se refería en ese entonces. 

Emiko se para y clava su ojos en mi. - No ha comido nada en todo el día, ¿por qué no empiezas por ahí? - dice. - Nosotros tenemos trabajo que hacer. Tú ya termina por hoy, debes estar agotado por el viaje. Prepárale algo, te toca. - mira a los demás. - Andando, el recreo termino. Sigamos haciendo el control de daños. 

Todos hacen lo que ella ordena. Sin rechistar se paran, y se marchan yendo detrás de ella. Quedo solo en la cocina. Suspiro. 

¿Yo cocinando? Apenas si se hacer un sándwich. 

Estoy Pensando en Ti (Mafia Marshall VI)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora