Los dos nos acostamos en su cama.
Estamos de costado, bien cerca. Nuestras bocas por poco no se rozan. Gracias a la cercanía puedo oler ese aroma que desprende de él, y que consigue llenarme de paz y tranquilidad. No nos apartarnos la mirada, esos ojos rasgados me observan con ese brillo de siempre. Rain no deja de acariciar mi brazo, de arriba a abajo, con suaves movimientos.
Aquí es dónde debo estar. - es el pensamiento que me invade.
¿Cómo es que con un roce suyo consigue reconfortarme tanto? Me hace sentir tan seguro, y tan menos solo y perdido.
Como un faro en medio del vasto y oscuro océano. Como un refugio luego de una tormenta. Como pisar tierra luego de un naufragio. Como encontrar agua en medio del desierto.
- En estos años he intentado alejarme lo más posible de lo que me relacione a eso. - sigo. - Como si evitándome salir con un hombre no los haría sospechar que tengo VIH. Se que es una tontería. Fueron las drogas lo que me dio eso, y el sexo sin protección. Pero era mi forma de lidiar con eso, olvidándome que existía. "Soy bien heterosexual, no me drogo, ni bebo. Entreno duro y desayuno como debo. Soy alguien normal." Era lo que me repetía.
- ¿Tú familia sabe? - pregunta.
Niego. - No lo saben. - respondo. - Ni mis padres, ni mis hermanos...
Queda petrificado. Me mira con un brillo triste.
- Astor, ¿te has estado guardando todo eso por 10 años? - habla apenado. - ¿Lidiaste con la enfermedad solo? ¿Sin nadie con quien hablarlo, o que te acompañe?
- No podía decirles, y decepcionarlos aún más. - respondo. - Ya tenían un concepto bastante bajo de mí, como para encima sumarle otra cosa, y que piensen todavía peor. Además, merecía cargar con eso. Era mi castigo.
- No conozco a tus padres, sin embargo te he visto con tus hermanos. Y es fácil notar lo mucho que ellos te adoran. Me cuesta imaginarlo de otro modo.
- Si, porque eso es ahora, pero no siempre fue así. - digo. - Intentaron ayudarme más veces de las que puedo contar, y yo se los devolvía mintiendo, robando y gritándoles una sarta de palabras hirientes, que no me atrevería ni a repetirlas ni con mis peores enemigos. Los lastime mucho. - suspiro. - Por suerte pude recomponer mi relación con ellos. Izan ayudo a que sea así, fue el intermediario. Gracias a él volví a hablar con mis hermanos y mis padres. Le debo tanto.
Me mira firme. - Astor, eres humano, es normal cometer errores. - habla con voz suave. - Todos los cometemos. Y si, algunos pueden ser más graves que otros, pero aun así... - hace una pausa. - No me has pedido mi opinión, pero si me dejas decirla...
Asiento levemente. Solo a él se lo permitiría. A cualquier otra persona lo gritaría que cerrara la maldita boca, que nadie le pidió opinión. Sin embargo, con el niño, mi niño, no puedo. Porque la verdad es que si quiero oír lo que tiene para decir. Ya que al contario de mi apodo hacia él, es alguien muy maduro para su edad. Y su forma de hablar siempre me deja sorprendido.
- Pudiste salir de las drogas, y eso es algo que no puede decir todo el mundo. Es una batalla dura contra eso. - comienza a decir. - Estás en tratamiento, y de alguna forma podría decirse que estás "curado". No debes seguir martirizándote al respecto. Tienes que cerrar esa herida, y lo vas a hacer...
- No lo digas... - murmuro.
- Si hablas con tú familia. - finaliza.
Suspiro. - No es tan sencillo, Rain...
- Yo no dije que lo fuera.
Sonrío de costado. - Es muy aburrido si lo es, ¿eh?
Me devuelve la sonrisa suave. - Exacto. - se queda observándome en silencio. - Te admiro sabes... - agrega luego de un largo momento.
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Estoy Pensando en Ti (Mafia Marshall VI)
RomanceAstor es el menor de los hermanos del clan Marshall. Desconfiado, escéptico, arrisco y malhumorado. Jun es el menor de los hermanos del clan Hyun. Amable, simpático, bondadoso y alegre. Dos polos opuestos. Blanco y negro. Yin y Yan. Positivo y ne...
