ZIAH ECKVAN
—A ver si entendí—Suelta ella. —Diana Ayleen era una personalidad que vivía dentro de mi hermana, la cual reencarnó humana y creció siendo miserable.—Se levanta del sillón, paseando frente a la chimenea— La chica fue al castillo de la alfa suprema, la enamoró, casi se casan pero ella es hipnotizada por ese demonio molestoso para completar la transición... luego tú la llevas al borde de la desesperación y la obligas a suicidarse, para que mi hermana vuelva a este mundo a joder vidas como tanto le gusta.
Me mira, esperando una respuesta.
—Básicamente. —Respondo.
Asiente dos veces. Mi sangre se derramaba de mis nudillos hasta perderse en mi alfombra color vino, las dagas anclan mis manos al apoyabrazos de la silla, haciendo imposible mi movilidad. No satisfecha con ello, habían tres puntas de estacas clavadas en mi estomago, espalda y pecho, provocando que aunque sea el más mínimo movimiento me mande a una muerte segura.
—Te hubieras aburrido de Diana Ayleen. —Le aseguro. — Era fácil de secuestrar... Aunque conservaba la carencia paternal y maternal que tiene Eckvan, así que solo debías darle cinco minutos de tu atención y la tenías a tus pies, o al menos eso te hacía creer.
Se para frente a mi, y me señala cuatro de los diez cuadros de Diana Ayleen recostados en la pared con el filo de su tercera navaja.
—¿Es ella?—Pregunta, asiento lentamente. —¿Salvaste esos cuadros y no al menos 5 de los cien vestidos? Veo que tienes tus prioridades bien planteadas.
No dije nada, solo me contengo de soltar un quejido de dolor cuando la daga en su mano, impactó bruscamente en mi muslo derecho y la gira con lentitud. Se queja, como si la que estuviera herida fuera ella.
—Dijiste que su zorra de turno incendió tu mansión—Toma asiento en mi sillón. — Pero aun no decifro, si hablas de la Alfa suprema o de alguna otra zorra, porque me imagino que debe tener varias, como en los viejos tiempos.—Suspira dramaticamente. —Debe ser agotador llorar milenios por fidelidad y atención ¿Verdad?
—No lo sé, preguntale a tu esposa— Mascullo, alza una de sus rojas cejas —Lo siento, se me olvido que Diana solo te entregó su torso.
Suelta una risa corta y grave, inusual en ella, pero igual de escalofriante. Tranquila, estoy guardando lo mejor para el final. Va hacia la chimenea con esa calma que la caracteriza y calienta la punta del atizador.
—¿Por qué Hayes te mandó a ti? ¿Por qué no vino él? ¿El viejo ya tiró la toalla?—Exclamé con torpeza.
—Yo te hice una pregunta primero—Susurró roncamente, de espaldas, con la mirada fija en el intenso fuego.
Al tener la punta naranja de caliente, se acerca a mí. Paso saliva.
—Oí que está enfermo, que no se ha visto en cien años— Prosigo con valentía. — ¿Lo mataste? —Ella me voltea a ver—Temo tanto que tu te hayas vuelto la Alfa.
Cuando siento mi mejilla quemarse por la punta del atizador no puedo aguantar el alarido de un dolor insoportable, fueron eternos los dos segundos que lo mantuvo en mi rostro.
—Responde—Guardo silencio. El atizador va directo a mi muslo izquierdo, y puedo escuchar como se incrusta en la madera de la silla. —¡Responde!
Tomé una bocanada de aire para poder hablar.
—Amina Belanger, era...—Respondí. —Era guardiana de Diana Ayleen cuando era Luna Suprema, pero se enamoró de ella y ahora es una enemiga de la alianza, quiere vengarse de mí por hacer que Diana se suicide. Yo la convertí en híbrida salvaje.
ESTÁS LEYENDO
Sword Onyx [3]
FantastikCONTINUACIÓN DE CROWN ONYX El mal está desatado, y lo que creían que los protegía se debilita cada vez más. Por un lado esta la Alianza Triple Diosa, dirigída por Jessica Favre, que buscará a toda costa proteger a los suyos mientras lucha por asimi...
![Sword Onyx [3]](https://img.wattpad.com/cover/335227473-64-k168523.jpg)