Fade into you

871 91 35
                                        

Wednesday se encontraba acostada en el mueble, miraba el techo sin ningún interés esperando una respuesta por parte de la rubia. Sus ojos empezaban a cerrarse hasta que sintió que celular empezó a vibrar, era una nueva notificación.

Vio su celular y se encontró con un mensaje de Enid, la pelinegra suspiró de alivio ya que por un momento pensó que tal vez se encontraba mal o le había pasado algo. El mensaje era más o menos largo, la rubia le había pedido disculpas por no haber contestado a tiempo ya que se encontraba leyendo un libro sobre el TCA que encontró en una biblioteca virtual.

Wednesday recordó las veces en las que vio comer a su amiga, casi siempre cuando ella estaba presente. Pero los otros días, no sabía si realmente comía. Ya había averiguado en diferentes libros sobre el tratamiento que consistía en una <<psicoterapia>>, la supervisión médica y en algunos casos los medicamentos. Claro que esto dependía del trastorno y de los síntomas.

Sin embargo necesitaba la ayuda de sus padres, cosa que no pasaría ya que la misma Enid había mencionado que su madre no la apoyaría, ya que ya no era parte de la "manada" y su padre ni siquiera le había mandando un mensaje o algo.

Su familia se había desligado completamente de su hija.

La pelinegra fue sacada de sus pensamientos cuando escucho una puerta abrirse.

Era su hermano que había llegado de jugar básquet, todavía no entendía porque el chico lo seguía intentando, era muy malo en ese deporte.

— ¿Y ya dejaste tus granadas de lado? —preguntó Wednesday— te volviste muy normal.

— Pensé que estarías en tu habitación.

— Aproveché mi soledad estando aquí en la sala, tal parece que no duro mucho.

Pericles rodó los ojos ante la respuesta de su hermana.

— ¿Puedo hacerte una pregunta?

— ¿Tengo la opción de escapar?

— Tienes la opción de responderla, si quieres.

— Habla de una vez.

— ¿Por qué tu y madre andan teniendo discusiones últimamente?

La pelinegra se levantó del sofá y miró a su hermano.

— Porque hace cosas contra mi voluntad. —suspiró Wednesday— porque quiere obligarme a asistir a esa escuela de mierda.

— Esa boca. —bromeó Pericles— bueno creo que puedo entenderte...

— No lo creo y ese es el problema. —Wednesday frunció el ceño— que ninguno de ustedes puede entenderme lo suficiente, no hacen el intento, solo actúan y ya, sin importarles lo que yo piense o lo que yo sienta.

— Wednesday, madre solo quiere lo mejor para ti.

— Bien, olvida esta conversación. —la pelinegra se levantó del sofá y se dirigió a la puerta.

— ¿A dónde vas?

— No tengo porque responder eso, adiós.

Yoko ahora estaba sentada al lado de Enid, la observaba detenidamente y veía como se mordía los labios, tal vez eran los nervios.

— Cuando... cuando Wednesday se fue de Nevermore, me sentí completamente sola. —la rubia acariciaba sus nudillos— al principio pensé que solo la extrañaba porque bueno, era una amiga y eso pero... pasaban los días, los meses y me di cuenta que no la extrañaba como "amiga".

— Pero, ¿Cómo es que te diste cuenta que te atraía?

— Cuando vi que estaba en peligro por culpa del imbécil de Tyler que al final resultó ser el Hyde, no dude ningún segundo en protegerla y cuando nos dimos ese abrazo, yo... sentí como una conexión. —Enid sintió que su corazón empezaba a palpitar muy fuerte— yo se que tal vez no lo entiendas pero...

Everlong - wenclairDonde viven las historias. Descúbrelo ahora