¿Where is my mind?

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La pelinegra seguía a ambas chicas que ahora caminaban por el pasillo de la escuela siendo perseguidas por las miradas de varios chicos.

— ¿A dónde vamos?

— Iremos al salón para recoger nuestras mochilas. —respondió la rubia.

— Daremos un "paseo" por la ciudad.

Wednesday se detuvo al escuchar la respuesta de la castaña.

— ¿Qué?

— Lo que escuchaste, iremos a la ciudad. —la castaña tomó su mochila y se la colocó en la espalda.

— No puedo ir con ustedes. —Wednesday sintió como las miradas de ambas chicas se clavaron en ella— debo ir a casa...

— Oh vamos, solo será por un rato. — contestó la rubia— además de esa forma podemos conocernos mejor.

— "Pero yo no quiero conocerlas..." — pensó la pelinegra, debía buscar una forma de escapar de esas chicas— no le contaré a nadie sobre lo que paso en el sanitario...

— Por supuesto que no lo harás. —la castaña se acercó a la Addams de manera amenazante— odiamos a las soplonas.

— Yo no soy una soplona, y ya les dije que no diré nada, por favor dejen que me vaya a casa.

Wednesday intentó escapar pero fue retenida por la rubia que ahora sostenía su brazo.

— Mira... el punto es que nos gustaría que te nos unieras.

— ¿Para qué?

— Bueno, como te lo habíamos dicho desde un principio, nos gusta tu forma de vestir y creemos que nos llevaríamos muy bien, ya que... somos iguales a ti.

— No son iguales a mi, ni siquiera me conocen.

— Entonces déjanos conocerte.

La pelinegra suspiró, era irritante la forma tan insistente en que ambas chicas actuaban. No quería amigas, solo quería irse a casa y descansar pero tal vez la única forma de deshacerse de ellas, era aceptando dicha invitación, quien sabe, a lo mejor luego terminen aburriendose y la dejen en paz, como siempre pasaba.

— Y bien.. ¿Qué dices?

— Andando, antes de que me arrepienta.

Enid se encontraba acostada en la cama de su mejor amiga mientras escuchaba como Yoko maldecía una y otra vez a la pantalla de su celular.

— ¡MALDITOS!

— Sabes que ellos no te escuchan, ¿verdad?

— Lo sé pero me gustaría decirles que son unos mancos de mierda — la chica vampiro lanzó su celular debido a la frustración, su equipo había perdido otra vez— estúpido juego.

La rubia rodó los ojos y sacó su celular, no había ningún mensaje de Wednesday.

— ¿Se puede saber de qué hablabas con Xavier? —preguntó Yoko que ahora bebía una soda. 

— Pues cosas personales... —Enid sabía que Yoko la estaría molestando si le contaba que se sentía celosa por unas chicas que ni siquiera conocía— no es nada relevante.

— Ajá si, vamos dimeeeee

— Ya te dije que no es nada relevante.

— Rayos Enid, ¿Por qué no quieres contarme?

— Te lo contaría si no fueras tan molestosa.

— Lo siento, está en mi naturaleza serlo pero... prometo que está vez no lo haré, pinky promise. —Yoko alzó su dedo meñique.

Everlong - wenclairDonde viven las historias. Descúbrelo ahora