CUARENTA Y UN bajas inesperadas

371 61 18
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.






POV Shoto

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

POV Shoto

El bullicio de voces.

Habíamos llegado al puerto de España.

Mantenía mis ojos cerrados desde hace varias horas, respirando hondo y lentamente para mantener fría mi mente.

Un tintineo metálico se hacia cada vez mas y mas claro en compañia del crujir de la madera.

– Vienen. – la voz baja de Dabi llegó a mis oídos, abrí mis ojos viéndolo desaparecer con una sonrisa entre la oscuridad. – Demuestrame que tan bueno eres como aliado. – llevé mi mirada al frente.

Claro que lo haré.

Los peldaños de la escalera a mi derecha sonaban, otorgándole melodía a cada paso que daban al bajar. Frente a mí aparecieron la misma chica de cabello color chocolate con las llaves en sus manos, y detrás de ella el chico alto de cabello azul con unas caderas.

– El Capitán Izuku te espera y te llevará al Castillo. – jamás me habia molestado tanto la voz de una mujer como lo hace lo de esta hija de puta. La veo abrir la celda y acercarse hasta quedar frente a mí. – Ponte de pié. – En calma obedecí viéndola buscar entre la gran cantidad de llaves hasta encontrar una en específico para acercarla a las cadenas que sujetaban mis muñecas y liberarme.

Froté la irritación que habían causado el metal en mi piel mientras la chica retrocede hasta la entrada de la celda dándole el paso al chico que se acerca acomodando las cadenas que esta vez eran cortas, lo suficiente para solamente mantener mis manos presas mientras alguien mas tiraba de ella.

– Extiende tus manos y junta tus muñecas. – Dice el chico mirando a mis ojos severo.

Extiendo mis manos y junto mis muñecas tal como habia dicho, veo atento como rodea mis muñecas con la cadenas. Y con una de mis manos me aferro a la cadena bajando mis brazos bruscamente haciendo al chico inclinarse hacia delante, y en el momento que alza su cabeza para mirarme alcé mi pierna pasándola por sobre su cabeza para después apresar con mi extremidad su cuello.

MateloT | BakuTodoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora