Saqué mi teléfono para llamar a Chaeyoung y avisarle. Enviaba al buzón de voz, lo tenía apagado o su batería había muerto, imaginé que ella también seguía en la calle buscando a Kwang. Traté de ubicarme en el lugar donde estaba, estaba a unas diez calles del departamento del novio de Chae. Lo mejor sería llevar a Kwang hasta ahí.
Cerca de las diez y media de la noche llegué hasta el edificio. Subí hasta el piso doce, como recordaba... departamento 1204. Toqué el timbre un par de veces, pero nadie abrió. ¿Hasta qué hora se supone que trabajaba Woobin?, porque imagino que Chae seguía en la calle buscando a Kwang. Quizás el chico ya había vuelto y estaba buscando junto a ella.
Dejé al perro en el piso, procurando que la puerta de la escalera de emergencia estuviese cerrada para que no volviera a huir, y me senté frente a la puerta. Estaba cansada de caminar y correr, realmente agotada. Intenté hacerme amiga del perro, pero definitivamente no le agradaba, se mantuvo lejos de mi todo el tiempo, al otro lado del pasillo.
Las puertas del ascensor se abrieron a eso de las once de la noche y pude ver como una evidentemente cansada Chaeyoung salía de él. Me miró sorprendida.
—¿Mina? ¿Qué haces aquí? —preguntó confundida— Hoy no es un buen día para que insistas con lo de hablar, ¿podemos dejarlo para otro día? —se acercó y yo me puse de pie.
—Te llamé.
—Mi teléfono se quedó sin batería.
—¿Estabas buscando a Kwang?
Asintió. Yo hice un gesto con la cabeza hacia el lado, para que mirara al otro lado del pasillo.
—¡¿Kwang?! —exclamó la chica, cuando vio al pequeño animal acurrucado en una esquina.
El perro al escuchar el llamado de Chae comenzó a correr hacia ella dando saltos. Chae se lanzó al piso y lo abrazó con fuerza, comenzó a llorar emocionada.
—Tonto Kwang, ¿dónde estabas? —le hablaba con la misma voz que le hablas a un bebé— Mi Kwang precioso, ¿dónde te habías metido? ¡Perro malo!
—En el terreno de una construcción —respondí.
La chica volteó la cabeza sorprendida, como si hubiese olvidado que yo estaba ahí. Se levantó del suelo y me miró fijamente.
—¿Tú lo encontraste? —preguntó dejando al perro en el piso.
—Sí, pero parece que no le caigo muy bi-
Me interrumpió con un repentino abrazo.
—Gracias —susurró.
Jamás pensé que volvería a sentir sus brazos a mi alrededor. No tuve tiempo para corresponder el abrazo porque de inmediato se separó. Miró mi cabeza y acercó su mano a mi cabello.
—¿Dónde estuviste metida? —preguntó, quitándome una ramita que estaba enredada en mi cabello.
—Tuve algunas complicaciones —reí.
Me sonrió honestamente y bajó la mirada.
—¿Qué te pasó en la mano? —preguntó al ver mi mano sangrando levemente.
—Como dije, tuve algunas complicaciones.
La chica sacó las llaves de su bolsillo y abrió rápidamente la puerta de entrada al departamento.
—Entra —creí que le hablaba a Kwang, quien entró corriendo apenas hubo un espacio por donde pudiese escabullirse—. ¿Qué esperas? —preguntó mirándome.
—¿Yo?
—¿Quién más? Hay que limpiar esa herida.
—Eh...
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Malentendido 2 (Michaeng)
Romansa¿Habrá tiunfado el amor sobre la distancia en la relación de Mina y Chaeyoung? Las cosas no siempre salen como uno lo espera y nos toca enfrentar diversas adversidades. Lo importante es nunca soltar la mano de quienes nos aman. Mina tiene mucho que...
