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Me la pasé lo que quedaba del sábado refunfuñando porque no iba a poder ir a acampar sola con mi novia. Me tiré en mi cama a hacer drama toda la tarde, pero ya a eso de las ocho, recordé que el lunes tenía un examen importante y de un solo saltó llegué a mi escritorio a estudiar. Ahí estuve hasta tarde y luego, el domingo, apenas desperté, seguí estudiando. No puse atención al grupo con las chicas porque estoy segura de que estaban poniéndose de acuerdo en dónde ir, qué hacer y todo lo que tuviese que ver con la planificación del viaje. Yo tenía mi propia planificación, pero sabía que no iba a poder hacer las cosas como yo quería, así que lo dejé en sus manos. Sana me escribió para animarme a participar en la conversación, pero la mandé a la mierda. Y Chaeyoung me escribió para darme ánimo con mi estudio.

El lunes rendí mi examen y obviamente me fue bien, soy una chica muy estudiosa y responsable. 

Una vez que llegué a casa esa noche, me puse a leer rápidamente los más de mil mensajes del grupo. En resumen, quedaron de ir a una montaña, no muy lejos de Seúl, más o menos unas tres a cuatro horas en auto. Jeongyeon y Jihyo se ofrecieron a llevarnos en sus autos. Cada pareja llevaría su carpita, Jihyo dijo que prefería dormir en el bosque sobre un árbol, congelándose y rodeada de insectos, que dormir con alguna pareja en su carpa, así que ella dormiría en la suya propia. Nos iríamos el viernes de esa semana, por la tarde cuando todas salieran de clases o de sus trabajos. Llegaríamos a hacer algo tranquilo esa noche para poder levantarnos temprano el sábado a dar un paseo y ya en la noche, querían ahogarse en comida y alcohol, para usar el domingo como día de fermentación, hasta que las conductoras estuvieran en condiciones de conducir y volver a la ciudad. Además, estaban sacando cuentas de cuánto dinero tenía que poner cada una para comprar comida y bebebidas, y, como en los viejos tiempos, Nayeon se encargaría de comprar el alcohol, aunque ya todas éramos mayores de edad y podíamos comprarlo legalmente, ella insistió en que quería sorprendernos.

El viernes llegó y yo estaba ansiosa porque no había visto a Chaeyoung en toda la semana. Después de la academia de baile, volé a mi casa para preparar mi mochila. Ya más o menos había dejado todo a la mano, pero faltaba guardarlo.

Después de bañarme, tomé la enorme mochila, con mi saco de dormir amarrado a ella, y fui a casa de Chae, ahí Jeongyeon nos recogería. Ya eran cerca de las siete de la tarde, así que estaba justo a tiempo en la hora acordada.

Llamé a la puerta, esperando encontrarme a Jeonghoon, pues estaba segura de que Chae seguía armando su mochila. Esperé unos segundos y la puerta se abrió, pero había alguien ahí que para nada me esperaba encontrar.

—¿Somi? —pregunté sonando más desilusionada de lo que hubiese querido.

—También me da gusto verte, Mina —respondió con una ceja levantada.

—Lo siento, si me alegra verte, es solo que...

—¿Te extraña verme aquí? —me ayudó, pues había quedado sin palabras.

—Sí.

—Pensé que Chae te había avisado que para ahorrar tiempo vendría aquí, así Jeongyeon mata tres pájaros de un tiro.

Hubo una pausa en nuestra conversación. Yo seguía afuera de la casa y Somi seguía sujetando la puerta. Nos miramos sin decir nada, hasta que procesé lo que acababa de decir.

—¿Vas con nosotras? —pregunté con el ceño fruncido.

—¿A acampar? —soltó la puerta y se cruzó de brazos— Obvio, si hasta hicieron una maldita votación en su chat para ver si me dejaban ir, Chae me contó.

Me sentí idiota. No es que me molestara que Somi fuera con nosotras. Bueno, no más de lo que me molestaba que fueran las demás. Pero miré tan por encima la conversación, que no le puse atención a que la habían invitado.

Malentendido 2 (Michaeng)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora