Dejamos el café al terminar nuestras bebidas. Sana arrastró mi silla de vuelta al edificio, para que papá me recogiera donde mismo me dejó.
—Ah... —Sana se golpeó la frente con la palma de la mano— Olvidé unos apuntes en el departamento de Woobin.
—Vamos a buscarlos, aún hay tiempo antes de que llegue papá.
Empujó la silla hacia el interior del edificio, subimos en el ascensor hasta el piso 12 y tocamos la puerta del apartamento.
—¿Si? —abrió la puerta un chico desconocido, con los ojos rojos y una sonrisa gigante.
Se podía escuchar música y algunas personas conversando animadamente desde el interior.
—Eh... ¿está Chaeyoung? —preguntó Sana.
—¡Woobin! —gritó el chico— ¡Buscan a tu novia!
—¿¡Quién!? —se escuchó desde adentro,
—¿Quién busca? —nos preguntó el chico.
—Sana.
—Hola, Sana —se quedó mirándola con cara de idiota.
—Ehm... ¿puedes llamar a Chaeyoung? —le pedí.
En eso la puerta se abrió por completo y apareció Woobin.
—¡Hola! —saludó animadamente— ¿Cómo están chicas?
—Bien, ¿está Chae? —insistió Sana.
—Chae... mmmmm... —me miró pensativo— Está ocupada.
—Será un segundo, necesito pedirle unos apuntes que dejé aquí hace un rato.
—Yo te los traigo, esperen aquí —dejó la puerta entrecerrada.
—Eh... están drogados, ¿no?—preguntó Sana.
—Me parece que sí —asentí.
La puerta se abrió y para nuestra sorpresa era Chaeyoung.
—¡Mina! —exclamó contenta— ¿Cómo estás? —se acercó y besó mi mejilla.
Oh no.
—¡Sana unnie! —dijo, antes de abrazar a la chica.
—¿Estás bien, Chae? —preguntó Sana, aguantando el peso de la menor.
—Estoy muuuuuy bien —rio.
—¿Fumaste algo? —pregunté directamente.
—¡¿Yo?! ¡Nah! —volvió a reír y acarició mi cabeza cariñosamente— ¿Por qué estás en silla de ruedas?
—Por mi pierna, ¿recuerdas?
—¡Aaah, cierto! ¡Tu pierna! —hizo un puchero adorable y se agachó— ¿Cómo estás, pierna de Mina? —le habló a mi pierna.
—Está mejor —le respondí—. Gracias por preocuparte.
—¡No estoy preocupada! —exclamó, con otro puchero y el ceño fruncido.
—Chae, ¿podrías traer los apuntes que dejé hace un rato? —preguntó Sana, ayudando a la chica a levantarse.
—Ah, sí, los apuntes, ya vengo... —volvió a entrar al departamento.
Entonces Woobin apareció con los apuntes en la mano.
—Aquí están, ya pueden irse —se los entregó a Sana y entró para cerrar la puerta desde adentro, pero fue detenido por Chae.
—¡No le cierres a mis amigas! —exclamó— ¿No quieren entrar? —ofreció.
—No quieren, Chaeyoung —dijo algo bruscamente el chico.
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Malentendido 2 (Michaeng)
Romantik¿Habrá tiunfado el amor sobre la distancia en la relación de Mina y Chaeyoung? Las cosas no siempre salen como uno lo espera y nos toca enfrentar diversas adversidades. Lo importante es nunca soltar la mano de quienes nos aman. Mina tiene mucho que...
