A la mañana siguiente, mis especulaciones de que Jihyo o Nayeon traían un megáfono en sus mochilas, fueron ciertas. Bueno, no tan así, pero el vozarrón de Jihyo resonó por toda la montaña.
—¡ARRIBA! ¡LEVANTEN SUS TRASEROS! ¡SALGAN A DESAYUNAR!
Me cubrí la cabeza con el saco de dormir, pero seguía escuchando el eco de los gritos de mi amiga. Me estiré bruscamente, tratando de quitarme la pereza de levantarme. Me di cuenta de que estaba usando todo el espacio de la carpa y caí en cuenta de que Chaeyoung no estaba junto a mí.
—¡Minaaa! —Nayeon zarandeó mi carpa desde afuera.
—¡Yaaa! —respondí molesta y adormilada.
Abrí el cierre con el ceño fruncido, por la molestia de que me despierten a los gritos y la del sol pegando en mi cara apenas me asomé. Con los ojos entrecerrados observé a Momo saliendo de su carpa como un zombi. Tzuyu y Sana parecían haber salido un poco antes de su carpa y Somi se estiraba enérgicamente a un lado de la que compartía con Jihyo.
Alguien me despeinó el cabello y miré hacia arriba. Era Nayeon con una gran sonrisa.
—Vamos, que está listo el desayuno.
Me puse mis zapatos y salí para encontrarme con comida servida en la mesa. Nada muy elaborado, un poco de fruta picada, pan y acompañamientos.
—¿Trajiste tu taza? —preguntó Jeongyeon cuando me vio llegar a la mesa.
Volteé para volver a buscar mi taza a la carpa, pero escuché que Jeongyeon me llamaba.
—Mina, aquí está tu taza —me la entregó—. Chae la trajo por ti.
Seguro sabía que iba a olvidarla.
"Dale las gracias Mina", me dije a mi misma, pero no abrí la boca, solo me senté en el mismo lugar que la noche anterior. Miré de reojo a Chaeyoung, que parecía un poco cabizbaja.
—Gracias por preparar el desayuno —dijo Somi, sentándose.
—Sí, gracias —Momo sonrió a las chicas y luego besó la mejilla de su novia—. Gracias, amor.
Así se hace, Mina idiota. Aprende.
Se me ocurrió mirar la hora en mi teléfono por primera vez en la mañana, eran apenas las siete y veinte. ¿Qué hice para merecer la tortura de levantarme un sábado a las siete de la mañana?
—Bueno, ya vayan a alistarse que saldremos a las ocho en punto —Jeongyeon nos dio palmaditas a todas en la espalda para apurarnos.
En un rato estuvimos todas con ropa deportiva, lentes de sol, gorras, nuestras mochilas y dos litros de bloqueador en la cara, paradas en medio de nuestro campamento.
—¿Ya nos vamos? —preguntó Sana, cruzada de brazos.
—Estamos esperando a que Nayeon termine de maquillarse —respondió Dahyun.
—¿Por qué se está maquillando si vamos a hacer actividad física? —cuestionó Tzuyu.
—¡Pasa salir bien en las fotos! —gritó Nayeon desde el baño, que estaba a varios metros.
Una vez que nuestra hermosa Nayeon estaba lista para las fotos, emprendimos la travesía. Jeongyeon lideraba al grupo que caminaba por un sendero angosto. Íbamos en fila, yo iba de las penúltimas, detrás mío venía Somi y delante de mí estaba Sana.
—¿Puedes dejar de pisarme los talones? —me di la vuelta para encarar a la chica que venía molestándome hace cinco minutos.
—Vas muy lento —se excusó.
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Malentendido 2 (Michaeng)
Romance¿Habrá tiunfado el amor sobre la distancia en la relación de Mina y Chaeyoung? Las cosas no siempre salen como uno lo espera y nos toca enfrentar diversas adversidades. Lo importante es nunca soltar la mano de quienes nos aman. Mina tiene mucho que...
