—¡Buenos días jefe!— menciono ella cuando arribo a la empresa. La sonrisa usual de ella acompañaba sus mañanas mientras abría las persianas de par en par.
—Hoy en la tarde tengo una reunión. — lo oyó mencionar
Ni un hola... vaya genio...
Ella debería ser la resentida aquí.
—¿Quiere que esté presente?
El niega — en esta reunión no. Te quedaras en tu oficina adelantando el trabajo de mañana
—Oh... claro... —menciono ella mientras recordaba lo sucedido del dia de ayer. Veinte minutos después de aquel incidente, la luz habia vuelto. Sin embargo, el ambiente fue diferente. Julian no volvió a mencionar nada sobre lo sucedido. De hecho, se puso sin objeción alguna su camiseta y se acostó en el suelo para dormir y ella en la cama.
Tessa volvió a mirarlo, tan solo allí en su escritorio.
Estaba claro que algo diferente pasaba ahora mismo. Pero... ¿Qué era?
Lo observo con más detenimiento un largo rato. Se dio cuenta de que él no la estaba mirando. Hoy en la mañana incluso pareció querer evitarla. Después de todo, hoy en la mañana cuando ella se levantó, él ya se habia marchado al trabajo tan solo dejándole unas notas con instrucciones sobre lo que debía hacer. No la espero. Ni siquiera para desayunar o despedirse.
—Entiendo— contesto desanimada. Una parte de su corazón dolió aquel dia. ¿Por qué le afectaba tanto su trato hacia ella? Quizás el cortar la comunicación lo mas que pudiera con él le ahorraría mas problemas...
Luego cerro la puerta y empezó a caminar por los pasillos de la compañía.
Se dirigió a su oficina, y por consiguiente tuvo que pasar por el departamento de otro sujeto igual de bipolar que su jefe.
—Deberías ponerte un cartel de advertencia —menciono.
—Solo yo tengo la suerte de toparme contigo cuando tú vas de salida
—No soy yo quien llego hasta tu puerta — se quejo Adam
Ella frunce el ceño — quizás deberías cerrártela.— le propone —es una solución viable
—Sigue asi y voy a demandarte
—Estoy temblando.— murmuro mientras rodaba los ojos
—¿Alguien te ha dicho que eres como un chiquillo molestoso e insípido?
Chiquillo... claro... porque todo cuanto Adam veía era al joven de saco y corbata. Seguramente para Julian, ahora mismo ella no lucia nada atractiva.
Pero... un momento ¿Por qué estaba pensando en eso? A ella nunca le importo eso. Es decir, cuidaba su imagen, pero no necesariamente para buscar parejas potenciales.
Incluso conversando con alguien mas, estaba pensando en el.
—Tengo trabajo que hacer. —dijo cuando intento pasar de largo
—¿Insinúas que yo no?
—No busques peleas. Ah y por cierto. Sobre lo de ayer, —dijo y eso llamo la atención del chico pelinegro —losiento, no deseaba envenenarte. Y me hubiera gustado disculparme formalmente contigo.
—Oh... sobre eso. —razono él. —está bien, acepto tus disculpas. La incompetencia es un defecto muy triste, y mas para quien la porta. —no le dio tiempo a responder cuando le tendió un papel —por cierto, sobre este documento. Han escrito mal la fecha
—¿Qué?
—Asumo que es trabajo tuyo. Pero no te preocupes, ya lo he vuelto a imprimir con la fecha correcta. Denada.
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Mentira Millonaria
RomantikJulian Anderson es un joven frio, sexy y multi millonario, gran empresario y dueño de varias empresas. Pero la perfección esconde un secreto, bajo todo el exterior se esconde un odio. Se dice que muchas jóvenes han intentado conquistar al millonario...
